Dos tiernísimos amantes que se unen en matrimonio, rara vez se encuentran, al cabo de muy pocos días, aquella plenitud de felicidad que su fantasía les prometía; porque son muy pocos los tiernísimos amantes que sepan o puedan descubrir en el alma de su am
Frases célebres sobre: ell. [Página 11]
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El cine es el camino más bello, pero no sé a donde me lleva.
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Es humillante la corona adquirida por el hecho de haber nacido; al lograr el honor en virtud del propio esfuerzo, introducimos en nuestra existencia la lógica, la unidad indispensable a los bellos destinos.
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En la escuela hay que adquirir el hábito de no mentir y de atender a las molestias y a los sufrimientos del prójimo. Hay que salir de ella verídico, compasivo y cortés. Esto es lo importante. Y de lo que nadie se ocupa.
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El ciudadano que en este asunto, como en todos, quiera el bien de su patria, debe dedicarse a enriquecer y concentrar el genio nacional. Debe conocerlo y para ello debe amarlo, porque sólo se conoce a fondo lo que se ama. Debe preocuparle poco la pequeñez
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Las autoridades no son verdaderamente lo que deberían ser. De ellas suele partir el desorden y el peligro. A veces es necesario un motín para restablecer el orden.
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Los hombres se atan al cuello un pañuelo celeste o rojo, con lo cual se ahorran juiciosamente la molestia de inventar un programa.
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La gente empieza a darse cuenta de que el aparato del gobierno es costoso. Lo que aún no ven es que el peso recae sobre ellos.
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La vida, la libertad y la propiedad no existen por razón de leyes hechas por el hombre. Por el contrario, el hecho es que la vida, la libertad y la propiedad existen con anterioridad a aquello que hizo a los hombres hacer leyes por primera vez.
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Me regañaban mis tíos porque les robaba la guitarra porque siempre estaba detrás de ella, hasta que un día un señor que se llama Diego Quintero, me puso una en las manos y me enseñó a tocarla.”
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Es necesario que los pobres vivan mejor, que sean felices, que no tengan para ellos solamente la tarea, en tanto para los demás queda el bienestar, es eso lo que deben hacer los gobiernos.
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Mis pasiones no me perturban ni me ofuscan, mis ideas de hombre de partido han sido siempre de paz, de concordia y de respeto a todos los derechos, en defensa de ellos he expuesto muchas veces mi vida.
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Yo no aspiro a nada para mí; y, mi única aspiración es estar al servicio de mis compatriotas y hacer por ellos cuanto de mi dependa.
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¡Ay, los vicios humanos! Son ellos los que contienen la prueba de nuestro amor por el infinito.
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La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.
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Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.
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Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras: inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre, donde ella nunca había estado, y empezó a
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Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.
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El principio de mundialización de la información va en contra del principio universal de la solidaridad. Ello es así porque la información se agota en sí misma y ella misma es su fin.
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La identidad es un sueño de una absurdidad patética. Se sueña con ser uno mismo cuando no se tiene nada mejor que hacer. Se sueña con ello cuando se ha perdido la singularidad y la cultura es precisamente la forma extrema de singularidad de una sociedad.