No hay cosas por las cuales los hombres hagan tan hercúleos esfuerzos como las cosas de las cuales ellos saben que no son merecedores.
Frases célebres sobre: ell. [Página 291]
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La camaradería no es más que la mitad de la vida: la otra mitad es el amor, una cosa tan diferente de aquella, que podría uno imaginarse que fue creada para otro universo.
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Mi única estrella ha muerto y mi laúd lleva el sol negro de la melancolía.
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Afortunadamente había comprado uno de esos abrigos de pelo de camello llamados machlah que cubren a un hombre desde la espalda hasta los pies; con mi barba ya larga y un pañuelo enrollado alrededor de la cabeza, el disfraz estaba completo.
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He visto bandas nuevas, que quieren copiar lo que hacemos, siempre he querido ir con ellos y decirles en la cara: ¡Eres lo que queremos que seas, no lo que quieres ser!
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Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.
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¿Quién ha entrado en el portal, en el portal de Belén? ¿Quién ha entrado por la puerta? ¿quién ha entrado, quién? La noche, el frío, la escarcha y la espada de una estrella. Un varón, vara florida y una doncella
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Las personas de una nación están esclavizas cuando ellas sirven al gobierno en lugar de ser el gobierno quién les sirve a ellas.
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Hay solamente dos razas y ellos no son distinguidos por el color: los que están libres y los que no.
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Después de ver el cuadro la luna es más precisa y la vida más bella.
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Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, este arbusto, esta fuente, este desvelo?
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¡Quién pudiera ser tu novio en un sueño eterno y dulce, blanco como las estrellas!
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Las mujeres no advierten lo que hacemos por ellas; no notan sino lo que dejamos de hacer.
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Es mejor malograr la propia juventud que no hacer nada en ella.
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La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada
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Las mujeres son peligrosas por las enfermedades que muchas de ellas comunican a los que obtienen sus favores.
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Los objetos no existen para mí, salvo que exista una relación armónica entre ellos, y también entre ellos y yo. Cuando uno llega a esta armonía, se llega a una especie de vacío intelectual. Esto hizo todo posible, todo legítimo, y la vida es una perpetua
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¿Nunca has, en sueños, en el cielo de otra cama contado nuevas estrellas?
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La belleza es en la mujer lo que el dinero en el hombre: una fuerza.
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El temeroso veneno llamado celos, una infeliz pasión que devora el miserable que se está trabajando con ella, y destruye el amor que le dio nacimiento