Su contemplación le despertó numerosos recuerdos, pero la dulzura melancólica de aquel rostro calmó sus emociones.
Frases célebres sobre: emo. [Página 241]
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Su vida parecía como el sueño de una imaginación deformada, o como una de esas ficciones atemorizadoras en las que a veces se recrea el genio de los poetas.
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Sabemos que el presente está en la balanza y que se cumplirá. La hora del valor marcan nuestros relojes y él no nos abandonará.
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Sí, para nosotros es tierra en los zapatos. Sí, para nosotros es piedra entre los dientes. Y molemos, arrancamos, aplastamos esa tierra que con nada se mezcla. Pero en ella yacemos y somos ella, y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.
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Lo malo que tiene un país donde el gobierno es débil no es la fuerza de la oposición, sino la memoria del electorado
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La esperanza de que mañana seremos más ricos ¿compensa la impotencia de ser hoy más pobres?
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Mañana es el mote del diablo, el favorito refugio de la inepcia y la pereza, la sima que se traga los proyectos esbozados y las resoluciones demoradas
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No podemos llegar a sobresalir en el trabajo si no hacemos otra cosa que trabajar.
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El aire de solemnidad que tan fuertemente había caracterizado el conjunto, incluso en los días de su uso, se veía considerablemente aumentado por los bastiones y los muros demolidos a medias y por las tremendas masas de ruinas, diseminadas a su alrededor,
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Virtud y sabor son casi lo mismo, porque la virtud es poco más que un gusto activo y el más delicado afecto de cada uno se combina en el amor verdadero. ¿Cómo es posible entonces que busquemos amor en las grandes ciudades, donde el egoísmo, la disipación
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El horror de aquella habitación se agitaba en su cabeza. En varias ocasiones se fue el color de sus mejillas y temió que el sentirse indispuesta pudiera delatar sus emociones y obligarla a salir de la habitación. La fortaleza de su resolución remedió la d
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La pasión de venganza, que en parte la había estimulado para la comisión de aquel acto atroz, murió en el mismo momento en que fue satisfecho y la dejó con los horrores de la piedad insuperable y del remordimiento.
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Me traes extrañas historias, Annette -dijo Emily-; esta misma mañana me has atemorizado con las aprensiones del asesinato; y ahora ¡Tratas de persuadirme de que has visto un fantasma! Esas historias fantasiosas surgen demasiado deprisa.
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Así que ha sido un fantasma el que ha corrido los cerrojos -dijo Emily tratando de reírse de sus propios temores-, ya que dejé esa puerta abierta anoche y me la he encontrado cerrada esta mañana. Annette empalideció y no dijo una palabra.
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¿Por qué siempre nos escudamos en lo que no existe? Si en la realidad tenemos tanto para excusarnos
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Hay personas que no podemos ver el alma, pero si sus cercanías
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Nos hemos tomado en serio aquello con lo cual sólo nos estaba permitido bromear y viceversa.
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Vemos las cosas como somos, no como son.
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Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él.
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Damos el nombre de información al contenido de lo que es objeto de intercambio con el mundo externo, mientras nos ajustamos a él y hacemos que se acomode a nosotros.