Puedo presumir de poco porque todo lo que toco se rompe, hablo de un corazón loco que se dobla con el tiempo y se rompe.
Frases célebres sobre: emp. [Página 349]
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Ésa es una suerte de las viudas, ningún contratiempo les impide mejorar al hombre con el que convivieron y entre más tiempo pasa, mejor recrean el mundo idílico que alguna vez soñaron.
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Es ley que de puro enamorado se llegue a no sentir hambre, ni cansancio, a no tratar con el tiempo y sus desmanes, a ser dueño de la luz y de la noche.
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El consejo que siempre le doy a mis alumnos es el siguiente... La música es como el océano, y los instrumentos son pequeñas o grandes islas, muy bonitas para las flores y los árboles.
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Uno de los secretos del éxito empresario consiste no en hacer uno mismo el trabajo, sino en reconocer al hombre apropiado para hacerlo.
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Siempre supe que sin usted no podría sobrevivir, es más hambre que hambre, más sed que la sed peor, necesito escuchar tu vos, volver a sufrir y a vivir por mi negrita...
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Estaría loco escuchando mis discos todo el tiempo
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En mis discos siempre hice lo que quise
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Que la vida siempre te guarda una sorpresa. Sólo tienes que esperar, lanzarte sobre ella y decir: ¡Mía!
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¿Se acuerdan de Cantinflas? Con ese bigotito, ese acento mexicano, los pantalones, siempre bajaditos... ¡Igualito que Aznar.
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La vida empieza cada cinco minutos.
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Más importante que vender discos, es un repertorio que pueda vender siempre
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Siempre seguí la misma dirección, la difícil la que usa el salmón, siento llegar al vacío total de tu mano me voy a soltar.
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Las canciones tienen que dar la sensación de poder detener el tiempo.
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Mentimos una vez más, no cantamos la verdad en nuestra vida real, siempre fuimos decadentes, tuvimos la libertad apretada entre los dientes...
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Tómate tiempo para deliberar, pero cuando llegue la hora de la acción deja de pensar y actúa.
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Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones porque ellas son la debilidad, la impotencia, la dese
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Somos como escultores, constantemente tallando en los demás imágenes que anhelamos, necesitamos o deseamos, a menudo en contra de la realidad, contra su beneficio, y siempre, al final, un desengaño, porque no se ajusta a ellos.
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Nos intoxicamos siempre con el color, con las palabras que hablan del color, y con el sol que hace brillante a los colores.
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Siempre hay que tener miedo, pero nunca aterrarse