Lo esencial para ser feliz es mantener siempre bien colmado el corazón, incluso de dolor. Sí; incluso de dolor, y aun el dolor más amargo.
Frases célebres sobre: emp. [Página 49]
Hay un total de 10489 freses célebres sobre "emp" este sitio web. [Página 49]
-
-
La necesidad de romper la sensación de alejamiento entre lo político y lo público, solo remediable mediante el desempeño por la sociedad civil de un papel más activo, responde a que los efectos negativos derivados de una determinada firma de ejercer la po
-
Contemplo el cosmos, veo su inmensidad y me formulo tantas preguntas de golpe que llego a sentirme mal, a marearme, incapaz de deglutir tanta inmensidad sintiendo nuestra gigantesca pequeñez.
-
Para mí ser sexy no es casi nada, yo siempre me fijo en lo que tienen las personas por dentro.
-
Aquel que sabe cuánto basta, siempre tiene bastante.
-
El hombre que mueve montañas empieza apartando piedrecitas.
-
El sabio teme la bonanza; empero cuando descarga la tempestad camina sobre las olas y desafía los vientos.
-
Hoy no interesa progresar, sino tener éxito. No espero encontrar al hombre perfecto. Me contentaría con hallar a un hombre de principios. Pero es difícil tener principios en estos tiempos en que la nada pretende ser algo y lo vacío pretende estar lleno.
-
Lo único que no se recupera nunca en la vida cuando se pierde es el tiempo transcurrido.
-
Los defectos de un hombre se adecúan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.
-
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
-
Sólo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo.
-
Tened siempre presente la debilidad humana: es de vuestra naturaleza caer y cometer faltas.
-
Un hombre de virtuosas palabras no es siempre un hombre virtuoso.
-
Un hombre que tiene un alma hermosa tiene siempre cosas hermosas que decir; pero un hombre que dice cosas hermosas no tiene necesariamente el alma hermosa.
-
Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero un hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
-
No soy inglés, nunca fui inglés, y no quiero ser uno. ¡Yo soy escocés! Era escocés y siempre seré escocés.
-
Siempre he odiado a ese maldito James Bond. Me gustaría matarlo.
-
El sueño tras el esfuerzo, tras la tempestad el puerto, el reposo tras la guerra, la muerte tras la vida harto complace.
-
Alejate presuroso de los que pasan su tiempo en repetir que son patriotas y viven del patriotismo de los demás.