No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
Frases célebres sobre: enc. [Página 446]
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El secreto de mi felicidad está en no esforzarme por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo
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Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora
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No hay que creer que los demás, cuando compran masivamente unas acciones, saben más o están mejor informados. Sus causas pueden ser tan diferentes que es prácticamente imposible sacar consecuencias de ello
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Sólo puede entender los problemas de la Bolsa el que los ha vivido con su propia experiencia
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No hay que correr nunca tras un tranvía y una acción. !Paciencia! La próxima llega con toda seguridad
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Nuestra sensibilidad por la estatua mutilada, por el bronce de las excavaciones arqueológicas, es reveladora. No coleccionamos ni los bajorrelieves borrosos ni las oxidaciones; no es la presencia de la muerte lo que nos retiene sino la de la supervivencia
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La voz del artista saca su fuerza de que nace de una soledad que apela al universo para imponerle el acento humano, y en las grandes artes del pasado sobrevive para nosotros la invencible voz interior de las civilizaciones desaparecidas.
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No se necesitan nueve meses, se necesitan cincuenta años para hacer un hombre, cincuenta años de sacrificio, de voluntad, de... ¡tantas cosas! Y cuando ese hombre está hecho, cuando ya no queda en él nada de la infancia ni de la adolescencia, cuando verda
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Hay una fraternidad que sólo se encuentra al otro lado de la muerte
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No hay cincuenta maneras de combatir, sólo hay una, vencer. Ni la revolución ni la guerra consisten en auto compadecerse.
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La enfermedad es a menudo para los débiles un medio de vencer
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La independencia del pensamiento es la más noble aristocracia
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La inocencia es más a menudo una felicidad que una virtud
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La existencia sería intolerable si no hubiera ensueños
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Todos los compromisos son absurdos, pues van destinados a calmar las pasiones y no a satisfacer las inteligencias
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Si consideráramos a los demás como a nosotros mismos, sus acciones más reprochables nos parecerían dignas de indulgencia
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Hay que resistir siempre. nunca se es vencido del todo
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Nos place la franqueza en aquellos que nos quieren bien. La franqueza de los demás se llama insolencia
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En muchos casos encontramos móviles nobles y heroicos para actos que hemos cometido sin saber o sin querer.