Cerciórate de que tus intenciones no sean pretensiones.
Frases célebres sobre: enci. [Página 408]
Hay un total de 10294 freses célebres sobre "enci" este sitio web. [Página 408]
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Te consta que mientes al decir que yo te he matado, y te consta también que tanto podré olvidarte como olvidar mi propia existencia.
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Todos los esfuerzos para el progreso, para la iluminación, para la ciencia, con fines religiosos, políticos, y la libertad económica, emanan de la minoría, y no de la masa.
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El mayor pecado imperdonable para la sociedad es la independencia de pensamiento.
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El genio es la ignición del cariño no del intelecto, como se supone la exaltación de la devoción, y en proporción a nuestra capacidad para eso, es nuestra experiencia del genio.
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Mi existencia se resumiría en dos frases: condenación y muerte.
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Imposible asistir más de un cuarto de hora sin impaciencia a la desesperación de alguien
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Por todas las evidencias estamos en el mundo para no hacer nada.
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Lo esencial surge con frecuencia al final de las conversaciones. Las grandes verdades se dicen en los vestíbulos.
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Basta con que escuches en silencio y lo oirás todo. No existen ni verdad ni error, ni objeto ni figuración.
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El sentimiento es objeto de la ciencia, pero no criterio de la verdad científica.
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La inteligencia nos fue concedida para dudar.
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La inteligencia fue concedida al hombre para dudar
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Denuncio, ante la conciencia de la gente decente, esta presión que los poderes públicos ejercen sobre la justicia del país. Son abominables costumbres políticas que deshonran a una nación libre.
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No soy más que un convencido soldado de lo verdadero. Si me equivoco, mis juicios están aquí, impresos, y dentro de cincuenta años se me juzgará a mí, se me podrá acusar de injusticia, de ceguera, de violencia inútil. Acepto el veredicto del porvenir.
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La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión
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No hay palanca más poderosa que una creencia para mover las multitudes humanas; no en vano se dice que la religión liga y aprieta a los hombres
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Llamad a vuestras conciencias; meditad un momento sin odio, sin pasiones, sin prejuicios, y esta verdad, luminosa como el sol, surgirá inevitablemente ante vosotros: la revolución es lo único que puede salvar a la República
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La idea superior de disciplina que llevan en la sangre esos soldados, ¿No basta para invalidar su capacidad de equidad? Quien dice disciplina dice obediencia.
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En los horribles días de confusión moral que estamos viviendo, en un momento en que la conciencia pública parece ofuscarse, a ti, Francia, me dirijo, a la nación, a la patria.