Muchas cosas me admiran en este mundo: esto prueba que mi alma debe pertenecer a la clase vulgar, al justo medio de las almas; sólo a las muy superiores, o a las muy estúpidas les es dado no admirarse de nada. Para aquéllas no hay cosa que valga algo; par
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Generalmente, se puede asegurar que no hay nada más terrible en la sociedad que el trato de las personas que se sienten con alguna superioridad sobre sus semejantes.
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La melancolía es una manera, por tanto, de tener; es la manera de tener no teniendo, de poseer las cosas por el palpitar del tiempo, por su envoltura temporal. Algo así como una posesión de su esencia, puesto que tenemos de ellas lo que nos falta, o sea l
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La luz ligera que envuelve las imágenes de los dioses ha prefigurado la luz impasible de la inteligencia.
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El pensamiento, cuanto más puro, tiene su número, su medida, su música.
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Pero el no verte y tener vida es imposible.
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Felizmente, se observa en nuestras gentes, que sacudido el antiguo adormecimiento, manifiestan un espíritu noble, dispuesto para grandes cosas y capaz de cualesquier sacrificios que conduzcan a la consolidación del bien general.
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Yo aprendí de mis maestros, que tienen la suerte de no saber que soy su alumno risas. Pero no hubiera escrito si no hubiera encontrado mi propia voz. Sin ellos, no podría haber encontrado mi propia voz.
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El talento no tiene raíz. Es un misterio. Todo intento de categorización siempre terminó en un fracaso.
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Hace rato que me vienen comparando con Guillermo Vilas y para ser sincero no lo conozco mucho... Lo único que sé es que él fue número 2 y yo soy el 1.
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Creo que es difícil sacar jugadores, encontrar un partner en Copa Davis o que lleguemos algún día a estar en el grupo mundial si no se les da la oportunidad a jugadores jóvenes ahora que les va bien.
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Como el contagio de una enfermedad, el contagio de la confianza puede generar más confianza.
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Nadie sabe lo que se cocina en la olla excepto el cucharón que la están meneando.
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Creí que ustedes aceptarían con gusto al que viene a ofrecerles ayuda, pobre ayuda la mía, pero que sólo a ustedes mismos beneficia... ¿Yo qué me gano con que la revolución triunfe o no?
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Ayer aun hubiera dado toda mi sangre por oír un sí... ¿Por qué razón no soy ya completamente feliz? ¡Ah! Existe entre ella y entre mí un obstáculo en que se estrellan a la vez todas mis esperanzas. Dice que me ama, pero pertenece toda a su marido.
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Hay cosas que no tienen solución, y son las que más.
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Y el gran lazo que sostiene a la sociedad es, por una incomprensible contradicción, aquello mismo que parecería destinado a disolverla; es decir, el egoísmo.
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Hay cosas que no tienen remedio, y son las más.
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Bebamos seis copas por Levia, siete por Justina, cinco por Licas, cuatro por Lide, y tres por Ida. Todas mis amantes cuéntense por el falerno servido, y como no viene ninguna, ven tú a mí, blando sueño
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Nunca discutas con un superior. Corres el riesgo de tener razón.