En toda mi vida he visto a un hombre más tímido; es tímido hasta la estupidez, y él lo sabe, naturalmente, porque de estúpido no tiene nada.
Frases célebres sobre: ene. [Página 84]
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Es muy fácil vivir haciendo el tonto. De haberlo sabido antes me habría declarado idiota desde mi juventud, y puede que a estas fechas hasta fuera más inteligente. Pero quise tener ingenio demasiado pronto, y heme aquí ahora hecho un imbécil.
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Hasta la misma fantasía tiene sus límites.
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¡Hay gentes a quienes damos las gracias sólo por haberse atravesado en nuestro camino!
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Por mi parte indicaré que casi toda realidad, aunque tiene sus leyes inmutables, casi siempre es increíble e inverosímil. Y a veces cuanto más real es un hecho tanto más inverosímil parece
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Siempre se tiene una historia ¿Ha vivido usted sin historia? ¿Cómo se explica eso?
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Un corazón generoso puede amar por compasión.
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Claro que las hormigas son distintas. Tienen una obra de ingeniería maravillosa y perdurable en la cual trabajar: el hormiguero.
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La conciencia pertenece a un orden mucho más elevado que dos más dos. Es claro que después de dos más dos, no nos quedará ya nada sobre lo que obrar ni nada que descubrir.
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Los planes son solamente buenas intenciones a menos que degeneren inmediatamente en trabajo duro.
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Poco importa si el trabajador quiere tener responsabilidad o no. La empresa debe exigírsela.
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Ganarse la vida no basta, el trabajo también tiene que hacer una vida.
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La desgracia raramente viene sola.
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Los errores, como las briznas, se pierden en el mundo; si quieres buscar perlas tienes que ir muy profundo.
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Los enemigos de la Patria, por consiguiente nuestros, están muy acordes en estas ideas: destruir la Nacionalidad aunque para ello sea preciso aniquilar a la nación entera.
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Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria.
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Sed justos lo primero, si queréis ser felices. Ese es el primer deber del hombre; y ser unidos, y así apagaréis la tea de la discordia y venceréis a vuestros enemigos, y la patria será libre y salva. Yo obtendré la mayor recompensa, la única a que aspiro,
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Contra toda opinión, no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros.
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El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas.
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Las palabras no tienen absolutamente ninguna posibilidad de expresar nada. En cuanto empezamos a verter nuestros pensamientos en palabras y frases todo se va al traste.