No hay enfermedades sino enfermos.
Frases célebres sobre: enfermedad. [Página 9]
Hay un total de 310 freses célebres sobre "enfermedad" este sitio web. [Página 9]
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El tedio es la peor de las enfermedades, porque es la única que nos permite seguir viviendo después de muertos.
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Una cierta enfermedad que llaman falta de dinero
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Era víctima de una enfermedad que en aquella época se llamaba falta de dinero.
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La poesía a la que Sócrates decía que los dioses le habían aconsejado consagrarse debe ser cultivada en cautiverio, en las enfermedades y en la vejez. Es ésta la que deleita a los moribundos.
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Llevar una dieta demasiado severa para guardar la salud es una enfermedad tediosa.
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Querer conservar la salud siguiendo un régimen demasiado riguroso es una enfermedad irritante.
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Estos efectos podrían ser usados para la cura de varias enfermedades. Se han obtenido buenos resultados en varios casos. Lo que particularmente está considerado muy importante es su utilidad para el tratamiento del cáncer
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Es una especie de enfermedad natural de los poderosos no poder fiarse de los amigos.
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La técnica del movimiento de masas aspira a infectar a las personas con una enfermedad y, a continuación, ofrecer al movimiento como cura.
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Es la enfermedad de nuestra época que los jóvenes estén tan ocupados enseñándonos que no tienen tiempo para aprender.
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En este final de siglo, la enfermedad de Occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual
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El tedio es una enfermedad del entendimiento que no acontece sino a los ociosos.
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El médico competente, antes de dar una medicina a su paciente, se familiariza no sólo con la enfermedad que desea curar, sino también con lo hábitos y la constitución del enfermo.
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Hay enfermedades del alma más perniciosas que las del cuerpo.
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El odio es mal consejero, enfermedad de inconscientes. Con no olvidar suficiente, pa ́que no pase otra vez.
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Muere mucha más gente de enfermedades venéreas que de amor.
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Se estaba muriendo de una enfermedad no menos mortal que las que aparecen en un obituario; de una herida interior incurable: tenía destrozado el corazón.
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Tenían el aspecto de haber contraído una enfermedad monótona y tediosa, habían olvidado el idioma de los animales y el ritmo de las cosechas.
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Los efectos del amor o de la ternura son fugaces, pero los del error, los de un solo error; no se acaban nunca, como una cavernícola enfermedad sin remedio.