Nunca se desea ardientemente lo que sólo se desea por la razón.
Frases célebres sobre: ent. [Página 1033]
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¡Cuán corriente es no considerar sensatos sino a los que piensan como nosotros!
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La juventud es una embriaguez continua, es la fiebre de la razón.
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Mientras más se quiere a una mujer, más cerca se está de odiarla.
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La filosofía triunfa fácilmente de los males pasados y futuros, pero los males presentes triunfan de ella.
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Si no tuviéramos orgullo no nos lamentaríamos del orgullo ajeno.
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Se ha escrito ya todo cuanto es posible para persuadirnos de que la muerte no es un mal. Sin embargo, yo dudo que nadie de buen sentido lo haya creído.
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Un necio no tiene suficiente tela para ser bueno.
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Las mujeres más virtuosas son como los tesoros ocultos: están a salvo mientras nadie los busca.
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Las mujeres que aman perdonan más fácilmente las grandes indiscreciones que las pequeñas infidelidades.
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Las pasiones son los únicos oradores que siempre persuaden. Son como un arte de la naturaleza cuyas reglas son infalibles; y el hombre más romo cuando le domina la pasión persuade mejor que el más elocuente que carece de ella.
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La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.
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Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
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La pobreza espiritual produce la obstinación. No creemos fácilmente en lo que está más allá de lo que alcanzamos a ver.
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Tan fácil es engañarse a sí mismo, sin darse cuenta, como dificil engañar a los demás sin que lo descubran.
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La vejez es un tirano que prohibe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
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Alabar a los príncipes por las virtudes que no poseen equivale a hablar mal de ellos impunemente
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Si tuviéramos suficiente voluntad, casi siempre tendríamos medios suficientes
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Más fácilmente resistimos a nuestras pasiones por su debilidad que por nuestra fuerza
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La confesión de los pequeños defectos es frecuentemente un deseo de dar a entender que no tenemos otros mayores