Siempre sentía demasiado frío por fuera, y demasiado vacío por dentro.
Frases célebres sobre: ent. [Página 997]
Hay un total de 38442 freses célebres sobre "ent" este sitio web. [Página 997]
-
-
Las autoridades árabes no tendrán más remedio que sobreponerse al shock de vernos frente a frente en la mesa de negociaciones, y no en el campo de batalla
-
¿No se siente menoscabada por ser la única mujer entre todos los hombres del gabinete? No lo sé. Nunca intenté ser un hombre.
-
El periodo de tiempo desde nuestra independencia, ha sido el primero en muchos, muchos siglos, en que las palabras refugiado judío no han sido pronunciadas. Esto es, por que el Estado judío está dispuesto a recibir a cualquier judío: competente o no, viej
-
Siempre pensé que un Estado judío, estaría libre de las lacras que afligen a otras sociedades: robos, asesinatos, prostitución. Ahora veo que lo tenemos todo, y eso lacera el corazón En entrevista a Oriana Falacci, abril de 1973.
-
Frente al rechazo del presidente egipcio Nasser a entrevistarse con Golda Meir: Supongamos que quisiésemos devolver territorios ocupados; ¿a quién? No podemos mandárselos a Nasser por correo
-
Te he desnudado como se desnuda a una llama de alcohol entre los dedos de una pluma, sin más itinerario que tu sollozo.
-
Dadme la espuma de los ojos claros, la nieve de los pechos altaneros que mi canción tendré para embriagaros y la noche de miel para venteros.
-
Mas nunca pude saber, a pesar de la lupa de aumento con que miraba y examinaba el poema acabado, qué brújula infatigable me había conducido en esta pequeña y grande odisea.
-
¡Hombre de América! Hombre torrente y cataclismo, con una mordedura de llamas en el pecho. ¡Naciste de una piedra que rodaba al abismo y eres un ventisquero con dos garras de helecho!
-
¿Qué pueden nuestras manos diestra y siniestra contra esta madurez de la muerte en zafra de tormentas? Si hay un reloj menudo que nos roe, burbuja con las patas de abeja y una fugaz respiración de hormiga, el corazón de almendra, cada vez más enfermo de a
-
La noche suena como un órgano. Mis manos incandescen. He apretado los troncos de los árboles. Estrangulé los torsos de las mujeres y rompí la tierra como un vientre. ¡Hoy, hoy! ¡Trueno, sorbo de Dios! Mis brazos se agigantan como trombas oceánicas. Y esto
-
Cuando he escrito poesía y aquello me aconteció desde mi remota infancia, con frecuencia olvidé, sin saberlo, a la razón lógica en el desván de las cosas inútiles y me entregué al estremecido oleaje de la palabra, tan sólo seducido por la sorpresa del hal
-
¿Cómo no amarte, madre, si me enseñaste a hablar tu lengua? ¿Si soy viento nacido de tu roca?
-
Más que por la A de amor estoy por la A de asma, y me ahogo de tu no aire, ábreme alta mía única anclada ahí, no es bueno el avión de palo en el que yaces con vidrio y todo en esas tablas precipicias, adentro de las que ya no estás, tu esbeltez ya no está
-
A los que tienen paciencia, las perdidas se les convierten en ganancias, los trabajos en merecimientos y las batallas en coronas.
-
La infancia es ignorante; la mocedad, ligera de cascos; la juventud, temeraria, y la vejez, malhumorada.
-
Nunca faltarán ondas en la mar, ni ira y tristeza en el corazón del avariento.
-
La publicidad es 85 por ciento de confusión, y 15 por ciento de comisión
-
Un comité es un grupo de personas carentes de preparación, nombradas por otras carentes de disposición, para hacer algo carente de utilidad.