Ya sabía lo que todos los exiliados antes y después de Dante han de aprender, quiéranlo o no: que en el mundo entero no hay más que unas pocas calles donde le dejen a uno vivir a gusto, y que si confesamos a un desconocido: Me he decidido a explorar, c
Frases célebres sobre: ente. [Página 999]
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Si realmente queremos amar, tenemos que aprender a perdonar.
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Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.
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Pasamos mucho tiempo ganándonos la vida, pero no el suficiente tiempo viviéndola.
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De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús.
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Si tu juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla
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Nosotros predicamos un Dios bueno, comprensivo, generoso y compasivo. Pero, ¿lo predicamos también a través de nuestras actitudes? Si queremos ser coherentes con lo que decimos, todos deben poder ver esa bondad, ese perdón y esa comprensión en nosotros.
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La fortuna ayuda a los valientes.
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Es un gran error suponer, que el imperio que se establece sobre los hombres por la fuerza, sea más agradable y permanente, que el que se funda sobre el amor.
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El gran secreto del éxito de un matrimonio es tratar a todos los desastres como incidentes y ningún incidente como un desastre.
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Los que conocen todas sus riquezas son pobres; solamente es rico aquel que no sabría decir cuánto posee
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Los niños empiezan queriendo a su padres, al cabo de un tiempo los juzgan, raramente, por no decir nunca, los perdonan.
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La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos
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Algunos aman las flores y los animales porque son incapaces de entenderse con sus semejantes.
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Quien afirma que la mujer solamente sabe llorar nunca entenderá una cascada.
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Fui, en la infancia, terriblemente feliz ... Nunca me gustaron las muñecas. Para mis cumpleaños me hacía regalar arcos, flechas, hachas, rifles, cañones, soldados de plomo y esa magnífica carpa de indios que era mi gran orgullo.
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Mi ciudad, sus casas, el cementerio de la Recoleta... Sobre todo esto está cimentada mi vida y mi obra. Por Buenos Aires y para Buenos Aires escribo mis memorias. Para toda la Argentina quizás...
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Esto está cada vez peor, estamos al borde del caos, espero que alguien se atreva a decirlo... El caos, no hay otra palabra, yo por si acaso, se lo digo confidencialmente, he mandado a EEUU toda mi fortuna, lo poco que tengo, claro está... Por eso yo ni un
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El recuerdo conserva una antigua retórica, se eleva como un árbol o una columna dórica, habitualmente duerme dentro de nuestros sueños y somos en secreto sus exclusivos dueños.
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¿Qué es un rostro amado? Un rostro que nunca es el mismo, un rostro que se transforma infinitamente, un rostro que nos defrauda