Si eres tú quien provoca el cambio, ya no te asustará.
Frases célebres sobre: eres. [Página 181]
Hay un total de 3776 freses célebres sobre "eres" este sitio web. [Página 181]
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Los gatos son seres hechos para almacenar caricias.
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Si los hombres no fuéramos vanos, las mujeres nos lo harían ser.
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Hay que ser osado con las mujeres. De cada diez veces, una se logra triunfar.
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Las mujeres demasiado bellas sorprenden menos el segundo día.
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Si los hombres no fuéramos vanidosos, las mujeres nos lo harían ser.
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Mi opinión sintética de las mujeres es que con ellas es preciso atreverse a todo.
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Yo si quieres te hablo del Renacimiento.
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Me levantaré como las mujeres de quienes provengo. Una y otra vez, cuantas veces sea necesario, como el Ave Fénix, y mi nueva canción será aún más dulce que la última.
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Huye de los placeres que engendran tristeza.
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Manda cuando hubieres aprendido a obedecer
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Te veo sin tenerte, te escucho sin oír tu voz, te siento con mi corazón. Eres un espejo, en ti me veo hermosa, me aceptas tal y como soy.
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Si quieres gozar de una buena reputación preocúpate en ser lo que aparentas ser.
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Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.
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Quieres que me marchite. ¡Y tengo tantas ganas de vivir y florecer!
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Tú eres la noche y la eternidad.
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Las mujeres no son más que órganos genitales articulados y dotados de la facultad de gastar todo el dinero del hombre.
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El ciberespacio. Una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores, en todas las naciones, por niños a quienes se enseña altos conceptos matemáticos...Una representación gráfica de la información abstraída de los ba
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Me apetecería mucho ver el palacio subterráneo, lleno de objetos interesantes para gente de nuestra condición; nada me complace más que las cavernas; tengo un gusto decidido por los cadáveres y las momias, y apuesto a que encontrarás la quintaesencia de e
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La tórtola lloraba la pérdida de placeres más reales mientras la alondra saludaba con sus trinos la luz que reanima la naturaleza: allí, más que en ningún otro lugar del mundo, el gorjeo de los pájaros revelaba sus diversas pasiones; los deliciosos frutos