Tomo la pluma de mi pensamiento y la desplumo.
Frases célebres sobre: esp. [Página 4]
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Despierto de mi vacío, abro los ojos y vuelvo a mi natural estado.
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Nuestro espanto es tal que queremos definirlo todo.
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Mi desprolijidad emprolija mi pensamiento, como si supiera de equilibrio.
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Obligado a ser nada menos que espacio.
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Adonde miran mis ojos nuestro espacio no llega.
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Hay un espacio donde no somos como nos crearon.
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Para mí he dejado lo mejor ¨La esperanza¨
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Si espero perderé la energía de la juventud
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Le preguntaron - Alejandro, ¿Dónde tenéis vuestros tesoros-, y él respondió - En el bolsillo de mis amigos -.
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La apertura de la posición en el centro terminará siempre por favorecer al bando que tenga superioridad de espacio.
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No juego al ajedrez, lucho en ajedrez. Por consiguiente, trato de combinar la táctica con la estrategia, lo fantástico con lo científico, lo combinativo con lo posicional, y trato de responder a las demandas de cada posición específica.
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Durante toda mi vida, y especialmente después de ganar el título de campeón, decían que era enemigo de los soviéticos. Eso me dolía profundamente y me impedía el contacto con el país en el que había nacido y al que nunca he dejado de querer.
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Se me ha nombrado presidente de la Unión Cívica, y podéis estar seguros que no he de omitir ni fatigas, ni esfuerzos, ni sacrificios, ni responsabilidades de ningún género para responder a la patriótica misión que se me ha confiado.
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Una vibración profunda conmueve todas mis fibras patrióticas al contemplar la resurrección del espíritu cívico en la heroica ciudad de Buenos Aires.
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No hay, no puede haber buenas finanzas, donde no hay buena política. Buena política quiere decir, respeto a los derechos; buena política quiere decir, aplicación recta y correcta de las rentas públicas; buena política quiere decir, protección a las indust
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Esta asamblea es una verdadera resurrección del espíritu público. Tenemos que afrontar la lucha con fe, con decisión. Era una vergüenza, un oprobio lo que pasaba entre nosotros; todas nuestras glorias estaban eclipsadas; nuestras nobles tradiciones, olvid
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Y si la revolución, señores, no tuvo éxito en el combate, por circunstancias complejas, debo también confesar ingenuamente, que mucho influyó su propia exagerada gentileza, y me es simpático confundirme en esa responsabilidad.
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Yo, señores, me congratulo íntimamente de haber contribuído a que el pueblo argentino se halla levantado unísono con la energía y vitalidad de su carácter a protestar, como corresponde, de sus oprobiosos mandatarios, quedando de hoy en más de pie, firme y
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Lo único que nubla mi espíritu es el recuerdo de los que han caído víctimas de tan sagrado deber y para los que pido la gratitud argentina, aunque comprendiendo que algún sacrificio era indispensable para reparar tan deplorable situación.