La pólvora no explota sin estar comprimida; la cautividad ha reunido en un solo punto mis facultades y han entrado en contacto en un espacio reducido, y como no ignoráis, del choque de las nubes resulta la electricidad, de la electricidad el rayo, y del r
Frases célebres sobre: esp. [Página 64]
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Lo más curioso que hay en la vida es el espectáculo de la muerte.
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Ahora los que queda es esperar.
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Franz: ¿Y habéis hallado algún placer asistiendo a esos espectáculos de tortura?
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La sabiduría humana se encierra por entero en estas dos palabras: ¡Confiar y esperar!
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El primer amor, por amor; el segundo, por despecho; el tercero, por costumbre.
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La esperanza es el mejor médico que yo conozco.
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Prefiero los malvados a los imbéciles, porque aquellos, al menos, dejan algún respiro.
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Tengo que agradecer al hecho de que, siendo yo joven, fuera pobre mi madre. No podía tener sirvientes ni ayas para sus hijos, y a esto debo la vida espontánea que pude expresar siendo niña, y que no he perdido nunca.
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Antes de que yo naciera, mi madre sufría una gran crisis espiritual: su situación era trágica. No podía tomar ningún alimento, excepto ostra y champaña helados. Si se me preguntara cuándo empece a bailar, contestaría: ‘En el seno de mi madre, probablement
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Cuando oigo a los padres de familia que trabajan para dejar una herencia a sus hijos, me pregunto si se darán cuenta de que, por ese camino, contribuyen a sofocar el espíritu de aventura de sus vástagos.
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Mi arte estaba en mí, cuando era niña, y si no quedó ahogado fue gracias al espíritu heroico y aventurero de mi madre. Estoy convencida de que todo lo que hombre hace en la vida empieza cuando se es muy niño.
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En aquella época me resultaba difícil comprender por qué, habiendo despertado tal frenesí de entusiasmo y admiración en hombres como Andrew Lang, Watts, sir Edwin Arnold, Austin Dobson, Carlos Hallé y todos los pintores y poetas a quienes conocí en Londre
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Me puse mi túnica y dancé en el salón de música. El príncipe quedó cautivado. Me dijo que yo era como una visión y un sueño, por cuya realización hubiera estado esperando mucho tiempo. Se interesó profundamente por mi teoría de la relación del movimiento
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Entre los espectadores que me aclamaban en la sala, había un joven húngaro, con facciones y estatura de dios. Aquel joven debía transformar a la casta ninfa que yo era entonces en una bacante salvaje y desenfrenada.
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La verdad es que cuando yo empecé aquella peregrinación no tenía ningún afán de gloria ni dinero. Era una peregrinación puramente espiritual, y me parecía que el espíritu que yo buscaba era la invisible diosa Atenea que había todavía en las ruinas del Par
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Bajo la mirada de sus ojos, se despertaban en mí emociones que yo ignoraba y sensaciones tan extáticas y terribles que parecía como si el placer me estuviera matando, y desfallecía para despertarme a la luz de sus ojos maravillosos.
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En el cuerpo armónicamente desarrollado y llevado a su punto supremo de energía, penetra el espíritu de la danza. Para el gimnasta, el movimiento y la cultura del cuerpo son un fin en sí, pero para el bailarín no son sino medios. El mismo cuerpo debe ser
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↑ Diario El Espectador, 10 de julio de 2013
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La manera libre de pensar y comportarse de los griegos de la época de Pericles o los romanos de la época de Augusto llenó a muchos humanistas de una envidia que destrozó en su corazón el código cristiano de humildad, espiritualidad, continencia”; y se pre