El valor de las opiniones se ha de computar por el peso, no por el número de las almas. Los ignorantes, por ser muchos, no dejan de ser ignorantes. ¿Qué acierto, pues, se puede esperar de sus resoluciones?
Frases célebres sobre: esper. [Página 104]
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Todo llega si uno simplemente espera.
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El que vive esperando morirá ayunando
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Los aplausos esperan un éxito.
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El que vive de esperanzas, muere de sentimiento.
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No hagas ningún gasto como no sea para hacer bien a los demás o a tí mismo, es decir, no desperdicies nada.
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El hombre débil teme la muerte; el desgraciado la llama; el valentón la provoca y el hombre sensato la espera.
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¡Arriba, haragán! ¡No desperdicies la vida! Ya dormirás bastante en la sepultura.
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Lo que prevemos, raramente ocurre; lo que menos esperamos es lo que sucede generalmente.
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¿Cómo vivir la fe en Jesucristo en un mundo sin esperanza?
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Aquí estás, ombú gigante a la orilla del camino, indicando al peregrino no siga más adelante en la llanura sin fin. ... Ese destino te espera, árbol, cuya vista asombra, que al caminante das sombra sin dar al rancho madera, ni al fuego una astilla dar; re
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Tu amor por el abrazo ha despertado a todas las durmientes. Tu sonrisa es un lazo de promesas urgentes tras la voraz caricia de los dientes.
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Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer sino de una esperanza a otra.
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Donde no hay esperanza no puede haber esfuerzo.
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Debemos buscar el comienzo de todo, de seguro, en la nube que reventó en lluvia aquella tarde, con tan inesperada violencia que sus truenos parecían truenos de otra latitud.
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Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas.
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Cuando eres frío, no esperes simpatía del cálido.
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Tus ojos penetrantes como el filo de una espada. Oh, mi Niña, yo no espero una cita deslumbrante; Tan sólo ansío ir a la hoguera por tu amor.
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Aprovechaba el momento de emoción y descuido del alma cándida, conquistaba con inteligencia y pasión, sabía esperar una caricia involuntaria, suplicar o exigir una confesión, captar el primer latido del corazón, perseguir el amor, lograr de repente una en
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Al final de mi vida, espero que el material histórico ... que he recogido entre en las conciencias y la memoria de mis compatriotas.