El propósito de la poesía es recordarnos qué difícil es seguir siendo una sola persona, ya que está abierta nuestra casa, no tiene llaves y huéspedes invisibles entran y salen a su antojo.
Frases célebres sobre: est. [Página 637]
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El poder pertenece ya al pueblo y siempre le pertenecerá. El pueblo está formado por hombres como usted. A los ignorantes, los venceremos. Lo quieran o no, llevaremos a cabo nuestra reforma agraria.
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La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
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Y el corazón no muere cuando uno creyó que debería, pero sonreímos, el té y el pan sobre la mesa. Sólo el remordimiento de no haber amado como se debe esa pálida ceniza de Sachsenhausen con un amor absoluto, que no está a la medida del hombre.
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¿Y si fuera tan sólo el amor hacia nosotros mismos lo que ocultamos tras esta palabra, para causar buena impresión, pues lo que amamos realmente es nuestro propio calor, el latido de nuestro corazón y nuestra manera de envolvernos en la manta?
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Antes, los cinco sentidos, estaban abiertos y, más temprano que en cualquier comienzo, esperaron, listos, por todos los que a sí mismos se llamaran mortales, para que de este modo ellos pudieran alabar, como yo hago, vida, eso que es la felicidad.
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Hubo un tiempo en que sólo los libros sabios eran leídos y nos ayudaban a soportar nuestro dolor y sufrimiento.
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Porque eso significa enfrentar un muro de piedra y entender que ese muro no cederá ante ninguna de nuestras súplicas.
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Cuando me muera, voy a ver el revestimiento del mundo. La otra cara, más allá de las aves, las montañas, la puesta de sol.
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Si después de morir me voy al cielo, tendrá que ser como aquí, sólo que liberado de estos torpes sentidos, de estos pesados huesos.
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Escribir fue para mí estrategia de protección, de borrar las huellas. Porque a la gente no puede gustarle aquél que alcanza lo prohibido.
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Caminaste por la calle y allí estaban: el látigo y el derramamiento de sangre. Recuerda por lo tanto que no hay duda: Ciertamente existe el infierno.
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Yo diría sin lugar a dudas que no hay otra cosa más digna que ayudar al prójimo sin tener en cuenta banales prejuicios humanos. La única explicación que yo encuentro a tu cambio de actitud es la de que tú no quieres a este hombre como él tiene derecho a e
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La mente del hombre no tiene estado legal. ¿Quién puede decir quién es más libre, yo o el inmortal emperador?
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¡Cuántos corazones se aceleraban aún bajo delantales manchados de pintura al pensar en esta vida de actividad artística!
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Por encima de todo el parloteo de su época y la nuestra, Elena hace una afirmación paladina. Y sólo en ésta yace la esperanza.
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No es de extrañar que troyanos y griegos empuñen las armas por la princesa Helena, que respira el aire del alto Olimpo. Siéntate, niña querida; esta guerra no es tuya, sino de los Inmortales.
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Mi tema es la memoria, aquel anfitrión alado que se cernía a mi alrededor una mañana gris, durante la guerra. Estas memorias, que son mi vida -porque no poseemos nada con certeza, excepto nuestro pasado
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Soy hermosa. Mi belleza se aparta por completo de lo usual. Estoy hecha para el deleite. Pero ¿Qué saco yo de ello? ¿Dónde está mi recompensa? Tal era el cambio al cabo de diez años; ésa era, verdaderamente, su recompensa: esa tristeza inquietante y mágic
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La educación y la difusión del conocimiento deben asumir una forma que permita a cada estudiante absorber todo lo que desarrolle su propio genio, para que no se frustre. La misma perspectiva se aplica al genio de los pueblos en su conjunto.