Habría querido terminar mi diario sin la confesión de un amor prohibido. Por lo menos, quería que mi amor incestuoso quedara sin escribir.
Frases célebres sobre: est. [Página 983]
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No estoy borracho dijo él, riendo pero me he emborrachado tan a menudo que, por lo visto, me han quedado manos temblorosas para toda la vida.
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En lugar de escribir una novela, me tiendo con una pluma, este cuaderno y sueño... El sueño es mi verdadera vida. Veo en él los ecos que me devuelven las únicas transfiguraciones que conservan lo maravilloso en toda su pureza. Fuera, toda la magia se pier
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Los hombres ponemos el infinito en el amor. Las mujeres nunca cometen esta equivocación.
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De todos los vicios que pueden malograr a un estadista, la virtud es la más funesta: empuja al crimen.
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Observamos que en Francia, casi siempre, los críticos musicales son sordos y los críticos de arte ciegos. Eso les permite el recogimiento que necesitan las ideas estéticas.
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Afortunadamente, no tenemos por qué parecernos a nuestros retratos.
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El amor está antes que usted. Ámelo.
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Es igual que tengan o no la apariencia de no estar conformes ante tu sexo alado como una flor de las catacumbas viejos estudiantes periodistas podridos falsos revolucionarios curas jueces abogados vacilantes saben muy bien que toda jerarquía termina ahí.
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Inmóviles para siempre bajo nuestros párpados tal como la mujer gusta de ver al hombre después de haber hecho el amor.
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De nada vale estar vivo si hay que trabajar.
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Si todas las injusticias fuesen reparadas en este mundo, no se hubiera imaginado nunca otro para repararlas.
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La justicia es la sanción de las injusticias establecidas.
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Muchas veces las palabras que teníamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
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Comprendí que la sed de disfrutar que nace en cada momento de voluptuosidad, se anticipa al gozo, de la misma manera como existen respuestas listas para cualquier pregunta.
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El secreto de mi felicidad está en no esforzarme por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo
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Nuestra alegría es igual que el agua movediza de los ríos, que sólo debe su frescor a su constante fugacidad
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No hay que creer que los demás, cuando compran masivamente unas acciones, saben más o están mejor informados. Sus causas pueden ser tan diferentes que es prácticamente imposible sacar consecuencias de ello
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El que posee mucho dinero puede especular; el que tiene poco no debe hacerlo; el que está sin blanca se ve obligado a ello.
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El jugador de Bolsa es táctico; el especulador, el estratega. Cuando uno se traslada al terreno del otro, no tendrá éxito ninguno de los dos