Pero no se asemejaba a un profeta, se asemejaba a un mendigo recogido por caridad en un asilo, a uno de esos que se arrastran por la avenida y duermen, cubiertos de periódicos, dentro de embalajes de cartón.
Frases célebres sobre: eta. [Página 105]
Hay un total de 3324 freses célebres sobre "eta" este sitio web. [Página 105]
-
-
La casa, dios mío, rodeada de petreles sobre el acantilado y los vapores del océano, de portones batidos por el viento y cortinas en pedazos, con el anuncio hotel central en semicírculo en la fachada y los tres de la policía secreta, siempre de negro, con
-
También es el filósofo, digámoslo de pasada, el hombre que no quisiera dar nunca en el blanco sobre el cual dispara y para ello lo pone más allá del alcance de toda escopeta.
-
Yo que me pierdo en la sangre de todos: yo, el mal poeta, el fabricante de paraguas nocturnos que ama el nombre de los ríos y pelea contra la estatua ecuestre de la mala poesía.
-
La libertad, que en sus etapas iniciales llama a la insumisión, madura como sentimiento de goce ante ella misma.
-
La ciencia es un mito, sólo que es el mito más hermoso, el único generalizable a toda la especie y quizás el más digno de respetarse.
-
Cuando gané la beca y me fui a Europa también llevaba influencias desde aquí, y vinieron otras y otras. Era la etapa de formación, y así sucede siempre. Después viene la etapa de elaboración personal y de afirmación, a partir de todos esos conocimientos,
-
El alimento de los poetas es amor y fama.
-
La razón respeta las diferencias, y la imaginación las similitudes de cosas.
-
Yo soy mi obesidad. Jamás me rebajaré a hacer dieta: mi lema es gordura es hermosura.
-
¿Por qué tienen que pegarle etiquetas a todo? ¿Por qué no se dan cuenta de que uno simplemente se enamora de alguien? ¿Ustedes nunca se han enamorado de nadie?
-
La palabra filosofía parace ser sólo un rótulo más o menos cómodo, para archivar todo lo que no cabe bajo otra etiqueta.
-
Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
-
La poesía no es diferente, en esencia, a un juego de a escondidas en que el poeta la descubre y la denuncia, y entre ella y el, como en amor, todo lo que existe es la alegría de este juego
-
Las cosas discretas, amables, sencillas; las cosas se juntan como las orillas.
-
Extraño mundo el nuestro: cada día le interesan cada vez más los poetas; la poesía cada vez menos. El poeta dejó de ser la voz de la tribu, aquel que habla por quienes no hablan.
-
Clemencia para los vencidos, curad a los heridos, respetar a los prisioneros.
-
Por encontrarlo oportuno allí juramos los dos: respetar tan sólo a Dios, de Dios abajo, a ninguno.
-
Aquí, donde el río se enoja y se revuelve en hervores y remolinos, sobre la meseta purpúrea rodeada de fosas y cañones, gobierna el general Artigas. Estos mil fogones de criollos pobres, estos ranchos de barro y paja y ventanas de cuero, son la capital de
-
Yo no creo en el destino. Al contrario, me parece que una de las grandes metas de la inteligencia humana es liberarnos de él.