La mejor felicidad es la conformidad.
Frases célebres sobre: feli. [Página 42]
Hay un total de 2126 freses célebres sobre "feli" este sitio web. [Página 42]
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El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana.
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Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideración opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta.
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Si das con una buena mujer serás feliz; y si no te volverás filósofo, lo que siempre es útil para el hombre.
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Cuanto más felices son los tiempos más pronto pasan.
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El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.
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Cuanto mayor es el placer sexual del hombre, mayor es la felicidad de la mujer
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Un pueblo que quiere ser feliz no ha de menester las conquistas.
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Un pueblo que quiere ser feliz no ha de precisar las conquistas.
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Un pueblo que quiere ser feliz no ha menester de conquistas.
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...nosotros no establecemos la ciudad mirando a que una clase de gente sea especialmente feliz, sino para que lo sea en el mayor grado posible la ciudad toda;...
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El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, ya no de los demás ha adoptado el mejor plan para vivir feliz.
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La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin.
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Amor significa colocar la propia felicidad en la felicidad de los otros
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¿Y el hombre? Nada por sí mismo, no será más que una parte de un todo, y es entonces cuando habiendo perdido la vanidad de su pequeño y mezquino individualismo, ¡será feliz en este Edén que él habrá creado!
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Para estar totalmente a gusto, para ser completamente feliz, necesitaba saber que existe algo esencial de lo cual todo lo demás no es sino un accesorio, o bien un ornamento.
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Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.
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El primer deber de una esposa es aparentar ser feliz.
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Nuestros éxitos son más felices mezclados con tristezas.
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Así como la desgracia hace discutir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.