Todo lo que la tierra da y todo aquello que se llama felicidad sólo es un juguete de la suerte; lo que nosotros somos, eso solo nos pertenece.
Frases célebres sobre: felici. [Página 39]
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Ni una felicitación, ni un apretón de manos. Pues bien, era el carácter islandés de su padre que no le permitía expresar sentimientos más afectuosos.
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La felicidad de los malvados como un torrente pasa
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El descubrimiento de un nuevo plato contribuye más a la felicidad del género humano que el descubrimiento de una nueva estrella.
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No hay que creer exageradamente en la felicidad. Sobre todo cuando se es de buena raza. No se consiguen más que decepciones.
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La desgracia acecha y busca: ocultad vuestra felicidad, sed felices en voz baja
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La felicidad se compone de desgracias evitadas
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La felicidad se compone de evitar disgustos.
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La felicidad: un placer compartido con otra persona
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El duelo por la ausencia de un ser querido es felicidad frente a la vida con una persona que odia.
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El hombre que dice que no ha nacido feliz podría, por lo menos, llegar a serlo por la felicidad de sus amigos o de cuantos le rodean. La envidia le impide este último recurso.
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Es menester reír aún sin haber encontrado la felicidad, no sea que muramos sin haber reído nunca.
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Sólo estoy dispuesta a actuar de la manera más acorde, en mi opinión, con mi futura felicidad, sin tener en cuenta lo que usted o cualquier otra persona igualmente ajena a mí, piense.
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La felicidad en el matrimonio depende enteramente de la suerte.
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La felicidad no es perfecta hasta que no se comparte.
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No podreis ser felices si causáis infelicidad a vuestro alrededor
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El dinero sí da la felicidad, lo que no la da es tener que ganarlo.
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Un hombre no está bien hasta que sea feliz, sano, y próspero; y la felicidad, la salud, y la prosperidad son el resultado de un ajuste armonioso del interior con el exterior del hombre.
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Los espíritus melancólicos reposan al reunirse con otros espíritus afines. Se unen afectuosamente, como un extranjero al ver a un compatriota suyo en tierras lejanas. Los corazones que se unen por la tristeza no serán separados por la gloria de la felicid
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El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.