El amigo que sabe llegar al fondo de nuestro corazón, ése, como tú, ni aconseja ni recrimina; ama y calla.
Frases célebres sobre: gar. [Página 91]
Hay un total de 4332 freses célebres sobre "gar" este sitio web. [Página 91]
-
-
La función del ser humano es vivir, no existir. No voy a gastar mis días tratando de prolongarlos, voy a aprovechar mi tiempo.
-
Todo lo que quería era un lugar tranquilo en el campo, donde escribir y pasear.
-
El éxito empresarial no se basa en predicciones grandilocuentes; es el resultado de la capacidad para responder rápidamente a cambios reales a medida que éstos tienen lugar.
-
Los líderes nunca pueden ser cerrados de mente. Deben llegar a trabajar todos los días buscando una mejor manera de hacer las cosas. No pueden tener miedo a admitir sus errores. Deben estar dispuestos a cambiar de curso cuando las circunstancias cambian.
-
Cualquier organización que piense que puede garantizar la seguridad laboral caerá en un pozo sin fondo. Sólo los clientes satisfechos pueden dar seguridad laboral y no las empresas.
-
La calidad es nuestra mejor garantía de la fidelidad de los clientes, nuestra más fuerte defensa contra la competencia extranjera y el único camino para el crecimiento y los beneficios.
-
No trates de ser como Jackie. Sólo hay un Jackie. Estudia Computadora en su lugar.
-
El lujo de ser mejores que los demás hay que pagarlo: la sociedad exige un tributo que ha de pagarse en tiras de pellejo
-
LLeva libretas secretas garabateadas y páginas salvajamente escritas a máquina, para tu propio placer.
-
La confianza nos da coraje y amplía nuestros horizontes, permite asumir mayores riesgos y llegar mucho más lejos de lo que imaginamos.
-
Los líderes son encantadores, generan mucha empatía, se ponen en el lugar del resto para saber cómo piensa y que le deben decir, utilizan bastante su inteligencia emocional.
-
¿Qué ama en nosotros el que nos quisiera distintos de los que somos? El amigo que sabe llegar al fondo de nuestro corazón, ése, como tú, ni aconseja ni recrimina; ama y calla.
-
Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.
-
Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.
-
El hombre alcanza el punto más alto de la amabilidad entre los 12 y los 17, para llegar nuevamente, en una segunda floración, entre los 70 y los 90 años de edad.
-
De no ser por sus gritos extraviadas las garzas en la nieve matinal.
-
Al final de la vida, si hay alguien allí que tenga que juzgarme, espero que lo haga en relación a si he vivido una vida honesta, no a si he leído determinado libro o si he sido bautizado. Si hay un dios al final de mis días, espero que no diga: 'Pero tú n
-
Se puede llegar a ser los creadores de nuestro destino cuando hemos dejado de pensarnos como su profeta
-
Ganar tiene que ver con el corazón, no sólo con las piernas. Se tiene que estar en el lugar correcto