La madama de Don Juan José Carrera, interponiendo la respetable del Exmo. Capitán General, ha solicitado se sobreasea la causa que se sigue a su esposo por este gobierno Juan José, preso en Argentina, a que no ha podido resistirse ni al poderoso influjo d
Frases célebres sobre: gent. [Página 53]
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Alguna salvaje capacidad de observación le dijo que la mayoría de la gente respetable tenía muchos libros en su casa
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El no hablar con otros países no nos hace quedar como gente dura; nos hace quedar como arrogantes
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¿Por qué hacéis esto? Es sin duda la pregunta más repetida en charlas y conferencias. Aunque curiosamente es una pregunta que sólo formulan los adultos, nunca los niños Hay gente que no entiende que abandonemos nuestro confort, seguridad y dinero, para ve
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Los norteamericanos me habían despojado de mi natural confianza en la gente, pero no habían podido, ni de lejos, con mi pasión por las cotas altas y por escalar. No tenía dinero, no tenía trabajo, ni lugar donde caerme muerto. Pero seguía siendo un hombre
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La mayor parte de la gente en la ciudad corre tanto, que no tiene tiempo de mirar flores. Quiero que las miren, lo quieran o no.
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Gente controlando ¿qué? ¿a quién? ¿dónde están los malos? Porque yo no los veo.
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He de decir que, para lo grande que es, Madrid conserva bastante de ese espíritu de comunidad, de ese acercamiento de la gente.
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Me gustaría que la gente se refiriese a mí como El Gran Aristóteles porque Aristóteles dijo una vez que la excelencia no es un acto singular sino un hábito y tú eres lo que haces repetidamente.
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¿Qué me motiva? No me motivo como el resto de los terrícolas, lo único que me motiva es que cuando me retire saber que la gente va a decir: Este es el mayor cabronazo que jamás haya jugado al baloncesto.
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Nietzsche era muy inteligente. Así soy yo. La versión negra del Nietzsche jugador de baloncesto.
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Era muy niño cuando descubrí que la gente se moría. Eso no lo he olvidado nunca; siempre está presente en mí.
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Hace años, tuvimos a un Roberto de las Carreras, un Herrera y Reissig, un Florencio Sánchez. Aparte de sus obras, las formas de vida de aquella gente, eran artísticas. Eran diferentes, no eran burguesas. Estamos en pleno reino de la mediocridad. Entre plu
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En realidad nunca pensé que me iba a dedicar a ser cantante profesional. El director de Un Argentino en Nueva York me pidió que cantase la canción de los créditos y el single llegó a los primeros puestos de las listas. Desde entonces no he parado de sacar
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¡Argentinos! ¡A las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que dará este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a l
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Ciudad es ante todo plaza, ágora, discusión, elocuencia. De hecho, no necesita tener casas, la ciudad; las fachadas bastan. Las ciudades clásicas están basadas en un instinto opuesto al doméstico. La gente construye la casa para vivir en ella y la gente f
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Yo no querría ver a la URSS destruida y pienso que hay que defenderla si es necesario. Pero quiero que la gente se desilusione de ella y comprenda que debe construir su propio movimiento socialista sin las injerencias rusas.
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Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está peleando.
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Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír.
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Nunca he sido un célibe. Si la gente lo cree así, ésa es su estupidez. Siempre he amado a las mujeres – y quizás a más mujeres que cualquier otra persona. Puedes ver mi barba: se ha vuelto gris tan rápidamente porque he vivido tan intensamente que he comp