...Cada uno de nosotros es una península, con una mitad unida a tierra firme y la otra mirando al océano. Una mitad conectada a la familia, a los amigos, a la cultura, a la tradición, al país, a la nación, al sexo y al lenguaje y a muchos otros vínculos.
Frases célebres sobre: gos. [Página 23]
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Aún en los centros más avanzados de progreso técnico y rendimiento educativo cohabitan y llegan a liderar los demagogos, los iluminados, los fundamentalistas o los tiranos potenciales.
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Porque tanto los judíos piden señales como los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo fijado en el madero; para los judíos causa de tropiezo, pero para las naciones necedad; no obstante, para los que son los llamados, tanto judíos com
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1 Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.2 Fijemos la mirada
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Nadie nos va a encontrar ni conspirando ni coludiéndonos con los enemigos de la democracia.
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Todos los días antes de la cena y antes de ir a los servicios de los domingos, mi abuela leía la Biblia para mí, y mi abuelo oraba. Incluso teníamos devocionales antes de ir a recoger algodón en los campos. La oración y la Biblia, se convirtieron en una p
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Mi camisa es wash-and-ware y mi espíritu también, soy pro-yanqui, amigos míos, por eso I love el inglés.”
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Uno de los rasgos de mi carácter es la tozudez, hasta tal punto que de niña mi tía me llamaba catir, que significa asno en rumano.
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Para salir de sí mismo el siervo necesita saltar barreras, embriagarse, olvidar su condición. Vivir a solas, sin testigos. Solamente en la soledad se atreve a ser.
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Asumir riesgos puede ser peligroso. O algo luminoso.
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Siempre comparan a alguien con Pelé, pero yo digo a mis amigos argentinos que primero tienen que decidir quién es el mejor de Argentina. Si le eligen, él debe superar los mil goles para empezar a hablar.
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Sus palabras son casi hechos, sus gestos son casi acciones, ¿cabe elocuencia más alta y más perfecta? Como que ésta es la fórmula misma de la elocuencia de Dios, cuyas palabras, según los teólogos, obran lo mismo que dicen.
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Cuando hace años murió alguien muy cercano y querido para mí, en el momento de bajarlo a la tumba alguien, entre sus amigos, comentó: Era un hombre honrado y un caballero. Y qué quieren que les diga. Me pareció el mejor epitafio que un hombre puede desear
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Lo recuerdo porque escribí un reportaje sobre eso. Fue el 4 de abril de 1977, en Eritrea, cuando amigos míos a los que admiraba violaron, mataron y saquearon. La pérdida de inocencia se debió a que ni siquiera en esas circunstancias pude dejar de consider
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Creo en varias cosas. Que la mejor puñalada se da en la ingle, de abajo arriba. En guerreros silenciosos y mujeres valientes. Creo en quienes toda su vida procuran pensar como griegos, pelear como troyanos y morir como romanos. Creo en que todos morimos s
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Siempre desconfío de quien no tiene o dice no tener enemigos. Caminar es elegir. Elegir es arriesgarse. Arriesgarse es pelear. No tener oficialmente enemigos requiere mucha capacidad de succión. Que también tiene su mérito.
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Yo nazco en Cartagena, una ciudad a orillas del Mediterráneo con más de tres mil años de historia. Y nazco en una biblioteca, en la de mi abuelo, en donde están las historias de ese mar; las historias de las Cruzadas y de los griegos y del Peloponeso y de
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Los aplaudidores demagogos son aún más peligrosos y despreciables que los fundamentalistas. Al menos éstos tienen fe.
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La literatura me ha salvado de mí mismo... La juventud es la certeza de la batalla. Eso lo he vivido literaria y físicamente, como Julio Fuentes en referencia al corresponsal de EL MUNDO asesinado en Afganistán y otros tantos amigos corresponsales de guer
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Yo he visto a Héctor despedirse de Andrómaca. La primera vez que los vi fue en Chipre en 1974. Los paracaidistas turcos asaltaron la isla. Esa mañana salí a la calle y vi a los griegos corriendon a alistarse. Las mujeres llorando, los hombres con escopeta