Gran alegría, sobre todo después de un repentino cambio de las circunstancias, tiende a ser en silencio, y habita en el corazón y no en la lengua.
Frases célebres sobre: hab. [Página 208]
Hay un total de 5327 freses célebres sobre "hab" este sitio web. [Página 208]
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La mayoría de la gente gasta más tiempo en hablar de los problemas que en afrontarlos.
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La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos
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Es bueno que la gente no conozca el sistema bancario y monetario, si no habría una revolución mañana por la mañana
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Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, habrían dicho un caballo mejor
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El único modo de decir la verdad es hablar siempre con amor
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Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad, y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente
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Me aburren los ateos: siempre están hablando de Dios.
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Los romanos nunca habrían tenido tiempo de conquistar el mundo si antes hubiesen tenido que aprender latín.
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Con la llegada de la primavera necesito un libro de poemas de amor. ¡Nada de Keats o Shelley! Envíeme poetas que sepan hablar del amor sin gimotear...
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Estoy muy contenta de haberlo leído. Me encantó la historia de la monja que comía tan delicadamente con los dedos, que jamás se manchaba de grasa. Nunca he podido presumir de eso, así que empleo un tenedor.
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Cuando era joven había decidido ser pianista en un burdel o político profesional. A decir verdad, no hay mucha diferencia
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Hice lo que había que hacer epitafio en su tumba.
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La mejor manera de dar consejos a nuestros niños es averiguar lo que quieren y luego hablarles de cómo hacerlo.
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La noche era una lanza en la quebrada que medra a través de auténticos robles. ¿Y había yo andado los doce decimales particulares del viento?
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A la sazón, el verano y el humo habían pasado. Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte, pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.
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Una serpiente trazó un vértice para el sol -en no holladas playas sacó su lengua y tamborileó. ¿Qué fuente escuche? ¿Qué helados discursos? La memoria, confiada a la página, se había muerto.
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Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión.
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Yo hacía bien mi trabajo, pero jamás había sentido el menor apego o entusiasmo por lo que hacía.
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Puede haber cierta magia cuando escribo, pero el resto del día soy nada más que un amante del jazz como hay millones por ahí.