Cuando no hablamos de Dios o en el nombre de Dios, es porque el diablo nos habla y nos escucha en un silencio formidable.
Frases célebres sobre: hablam. [Página 3]
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Cuando hablamos del derecho a la vida, o al desarrollo, a disentir o a la diversidad, estamos hablando de la tolerancia. La tolerancia promovida, protegida y venerada asegurará la libertad. Sin ella, no podemos asegurarnos de ninguna. En las palabras de u
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Hablamos de matar el tiempo como si no fuera el tiempo el que nos mata a nosotros.
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Es gracioso, Mick y yo hablamos mucho de eso, supe desde la primera vez que escuche a Elvis que eso era lo que quería hacer. Y una vez que decidiste ser el mejor rockero del mundo vas para adelante y probas
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Hamilton habla como si hubiera ganado varios títulos y no ha ganado nada. Es rápido pero comete muchos errores y no los admite. Si hablamos del respeto hacia otros pilotos, puedo decir que es sucio.
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Pensamos según nuestra naturaleza, hablamos conforme a las reglas y obramos de acuerdo con la costumbre
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Nadie nos prometió un jardín de rosas, hablamos del peligro de estar vivos.
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No hay que olvidar, especialmente cuando hablamos de vivir para trabajar, que lo importante es sólo trabajar para vivir, y no sacrificar la vida al trabajo
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Cuando nos referimos al robo, en general hablamos de la depredación, de privar a personas de forma injusta de cosas que tienen derecho a disfrutar. En cambio, dudamos en utilizar la expresión robo cunado se trata de una acción efectuada por una necesidad
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¡Hablamos de milenarissssmo! ¡Cojones ya! El milenarismo va a llegar...pompas de embriaguez
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Como matemática denominamos al campo en el cual en realidad nunca sabemos de lo que hablamos, ni aun en el caso de que sea cierto.
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Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio. Tú haces de mi vida esta ceremonia demasiado pura.
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Quizás eso es lo que queremos decir cuando hablamos de inmortalidad literaria: una vida que no acaba nunca de ser contada.
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Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.
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¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!
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Estamos muy ocupados...Con nada. Hablamos...De nada. Nuestro vecino, nuestro hermano, nos suplica ayuda a gritos, y eso no nos preocupa. Peor aún, ni siquiera le oímos, enfrascados en nuestra vida tan ocupada, tan vulgar y tan trivial.
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A veces hay demasiado sexo en nuestros autores. ¿Hay tanto sexo realmente en nuestra vida? Hablamos más de trabajo, de relaciones. La escritura sobre sexo no es muy buena. Eso cuando no es pura pornografía. Describir el sexo en general es más aburrido que
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Hablamos poco, excepto cuando lo hacemos de nosotros mismos.