Cuando un hombre y una mujer se casan, forman un solo ser: la primera dificultad está en decidir cuál es
Frases célebres sobre: homb. [Página 319]
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Un cínico es un hombre que, en cuando huele flores, busca un ataúd alrededor.
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El verdadero hombre es aquel que siempre encuentra excusas para los demás, pero nunca para sí mismo
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Sólo cuando un hombre ha sido vencido puede descubrirse su verdadera grandeza.
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Existe algunos momentos y ocasiones extrañas en este complejo y difícil asunto que llamamos vida, en que el hombre toma el universo entero por una broma pesada, aunque no pueda ver en ella gracia alguna y esté totalmente persuadido de que la broma corre a
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Este capitán era uno de esos valiosos mortales que se encuentran en todo tipo de profesiones, aun en las más humildes; esa clase de persona a la cual todo el mundo está de acuerdo en llamar un hombre respetable.
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No hay locura de los animales de este mundo que no quede infinitamente superada por la locura de los hombres.
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El hombre que me da trabajo, al que tengo que sufrir, este hombre es mi dueño, llámelo como lo llame.
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Quien quiera que sea y dónde sea que esté, el hombre que piensa se convierte en luz y potencia.
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El hombre es el único animal cuyos deseos aumentan a medida que se alimentan; el único animal que nunca se satisface.
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Un hombre no debe creer en más cosas de las que puede digerir.
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Todo hombre genial es en cierta medida hombre, mujer y niño al mismo tiempo.
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El hombre es la suma de sus fantasías
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El hombre debe considerar cuán rico es el reino que pierde al hacerse conformista.
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No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo.
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Un hombre escribe para expulsar el veneno que ha acumulado debido a su estilo de vida falso. Está intentando recapturar su inocencia, pero todo lo que logra hacer escribiendo es inocular el mundo con un virus de su desilusión. Ningún hombre pondría una so
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No es raro que el hombre a quien contradicen de una manera insólita e irrazonable bruscamente descrea de su convicción más elemental. Empieza a vislumbrar vagamente que, por extraordinario que parezca, toda la justicia y toda la razón están del otro lado;
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Cuanto mayor es la bruma, tanto más pone en peligro al buque, y se acelera la marcha aun con el riesgo de embestir a alguien. Poco imaginan los bien abrigados jugadores de cartas en la cabina, las responsabilidades del hombre insomne en el puente de mando
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Sabía que nuestro respetable capitán, que sentía una preocupación tan paternal por el bienestar de su tripulación, no aceptarla gustosamente que uno de sus mejores hombres enfrentase los peligros de un viaje entre los nativos de una isla salvaje.
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¿Hemos de seguir persiguiendo a ese pez asesino hasta que hunda al último hombre? ¿Nos ha de arrastrar al fondo del mar?