Inmóviles para siempre bajo nuestros párpados tal como la mujer gusta de ver al hombre después de haber hecho el amor.
Frases célebres sobre: hombre. [Página 273]
Hay un total de 8331 freses célebres sobre "hombre" este sitio web. [Página 273]
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El hombre que no puede visualizar un caballo al galope sobre un tomate es un idiota
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Los hombres ejercen el poder divino de abrir todas las puertas. Yo sólo puedo abrir algunas. Las puertas son gigantescos ídolos que no ceden gustosos a las mañas de los perros.
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Cuando el hombre que declara lleva un sable, es al sable a quien debe oirse, no al hombre.
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El hombre es propenso al error y puede engañarse; pero un sable se inclina siempre hacia lo justo.
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Ateniéndonos a la costumbre pasaremos generalmente por hombres honrados, porque se toma por hombres honrados a los que lo hacen todo igual que los demás.
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No se necesitan nueve meses, se necesitan cincuenta años para hacer un hombre, cincuenta años de sacrificio, de voluntad, de... ¡tantas cosas! Y cuando ese hombre está hecho, cuando ya no queda en él nada de la infancia ni de la adolescencia, cuando verda
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Los hombres sólo mueren por lo que no existe.
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La cultura es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que, en el curso de siglos, han permitido al hombre ser menos esclavizado.
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La verdad de un hombre está sobre todo en lo que éste oculta
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Hay hombres ávidos de representar su biografía, como un actor su papel.
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No tarda nueve meses sino sesenta años en formarse un hombre.
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Todo hombre se parece a su dolor.
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Un hombre que piensa no en una mujer como en el complemento del sexo, sino en el sexo como complemento de una mujer, está maduro para el amor: tanto peor para él.
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El hombre no es ni ángel ni bestia; afortunadamente, cuando hace de ángel hace un poco menos de bestia
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Hay hombres que aman la guerra y el café sólo porque a ambos se va sin la mujer
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Un verdadero hombre de Estado lleva en sí mismo el país.
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Es preciso que los jóvenes sean injustos con los hombres maduros. Si no, los mitificarían y nunca se avanzaría.
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Las gentes dichosas no conocen gran cosa de la vida: el dolor es el gran maestro de los hombres.
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La mayoría de los hombres que no saben qué hacer de esta vida, quieren otra que no termine nunca