¿En qué consiste la bondad? En amar a todos los hombres.
Frases célebres sobre: hombres. [Página 74]
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Los hombres se parecen mucho en esencia, pero en la práctica llegan a ser muy distintos.
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No enseñarle a un hombre a quien se le puede enseñar es malgastar a un hombre. Enseñar a un hombre a quien no se le puede enseñar es malgastar palabras. El verdadero sabio no malgastará ni hombres ni palabras.
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Por naturaleza, los hombres son muy parecidos entre sí. Son el saber y la experiencia lo que los diferencia.
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No es digno de mandar a otros hombres aquel que no es mejor que ellos.
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No todos los hombres pueden ser ilustres, pero pueden ser buenos
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Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
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El testimonio de mi conciencia es para mí de mayor precio que todos los discursos de los hombres.
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Los hombres se asemejan al vino: el tiempo agria a los malos y mejora a los buenos.
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Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
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Son tan insensatos los hombres que una violencia respetada acaba por parecerles un derecho.
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Los hombres que se bastan a sí mismos son inservibles a la verdadera amistad.
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Los hombres se asemejan a los Dioses cuando hacen el bien a la humanidad.
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Todos los hombres pueden caer en el error, pero solo los necios perseveran en él
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Si yerro en mi creencia de que las almas de los hombres son inmortales, yerro alegremente y no deseo verme libre de tan delicioso error.
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Los hombres pueden hacer bueno lo que es malo y malo lo que bueno.
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La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.
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Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.
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Los apetitos del estómago y del paladar, lejos de disminuir a medida que los hombres envejecen, van en aumento con la edad.
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Aunque los hombres están casi siempre dispuestos a ser mandados, muy raras veces se conforman con parecerlo.