Ni Picasso, ni Bacon, ni Van Gogh ni ningún grande fue jurado. Y lamentablemente yo conozco muchos mediocres pintores a los que les encanta ser jurados permanentemente. Yo tengo que elegir: quiero hacer esto o aspiro a hacer obras de arte.
Frases célebres sobre: into. [Página 21]
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Cómo andar, sin nostalgia, el camino, soñando dos sueños distintos mientras en torno el amor se desploma
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El monstruo en su laberinto; y el tonto en su lío.
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Por el solo hecho de pensar distinto dentro de nuestro estilo de vida nadie es privado de su libertad, pero consideramos que es un delito grave atentar contra el estilo de vida occidental y cristiano queriéndolo cambiar por otro que nos es ajeno
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La esencia del instinto es que es seguido independientemente de la razón
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Los instintos naturales se pierden en estado doméstico
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Quien actúa sobre los hombres para, adoctrinándolos, adaptarlos cada vez más a la realidad que debe permanecer intocada, son los opresores.
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Descubriría que cultura es el muñeco de barro hecho por los artistas de su pueblo, así como la obra de un gran escultor, de un gran pintor, de un gran místico, o de un pensador. Que cultura es tanto la poesía realizada por poetas letrados como la poesía c
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Creo que la conciencia de la pasión te hace actuar muy distinto.
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Existen dos cosas en el cine que tienen un valor distinto dependiendo de si las hace un hombre o una mujer: los desnudos frontales y el hecho de llorar.
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El color me posee. No siempre me poseen. Ese es el significado de esta hora feliz: el color y yo somos uno. Soy un pintor.
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El pintor no debe pintar lo que ve, sino lo que será visto.
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La fidelidad existe cuando el amor es más fuerte que el instinto.
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El sueño del escritor es ser escultor de palabras y pintor de ideas.
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Existe una lógica de los colores a la cual el pintor debería adaptarse, que no es la lógica del cerebro.
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El pintor debe reflejarse en su propio trabajo, debe responder no con palabras, sino con pinturas.
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Hay dos cosas en un pintor: el ojo y la mente. Cada una de ellas ayuda a la otra.
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De pronto recordé que había soñado con eso: Un laberinto asfixiante en el que por más que caminara siempre estaba en el mismo lugar. Algo me atrajo, quizá la incertidumbre o mi propio miedo, y me largué a correr hacia cualquier parte.
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Estoy convencido que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
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Los hombres quieren ser siempre el primer amor de una mujer. Tal es su tosca vanidad. Las mujeres tienen un instinto más sutil, ya que prefieren ser la última aventura romántica de un hombre.