Una empresa es claramente definida no por su pueblo o su historia, sino por sus productos
Frases célebres sobre: ist. [Página 617]
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Cuando empecé a fabricar motos, los profetas de los malos augurios, a veces mis mejores amigos, venían a desalentarme. Yo no los escuché y, pese a sus opiniones pesimistas, el 24 de septiembre de 1948 creé la compañía Honda Motor, que hoy brilla en todo e
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Usted no mide la grandeza de un hombre por su tamaño físico, sino por sus actos, por el impacto que él hace en la historia humana
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La más dulce vida consiste en no saber nada.
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Muchas cosas hay misteriosas, pero ninguna tan misteriosa como el hombre
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Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad
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No hay ninguna felicidad donde no existe sabiduría
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Sí, si es que existe alguna fuerza en la verdad.
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Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.
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No existe peor enemigo que un mal consejo
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La caridad es la virtud que consiste en ver siempre algo bueno en nuestro prójimo.
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Preferid, entre los amigos, no sólo aquellos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún a los que en vuestra prosperidad no os envidian.
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El hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
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Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.
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Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.
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El mayor de todos los misterios es el hombre.
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El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.
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No tiene importancia -dijo Roland-. Tú vendrás con nosotros. Nos sentimos como en casa en situaciones de ambigüedad legal. Los tratados bajo los cuales opera el Registro nos permiten márgenes muy flexibles. Y nosotros creamos flexibilidad, en las situacio
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Me desesperaría si no existieses y no me estuvieses esperando aquí con el ansioso aliento de tus fugaces flores.
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¡Ay madre! Cuando estemos satisfechos de comer, de hablar, de reírnos y maravillarnos, nos vamos cada uno a lo nuestro: yo a mi cama, donde distraído abro la esclusa intemporal del sueño, tú a tu tumba, donde susurra la hierba familiarmente con su voz de