Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.
Frases célebres sobre: lega. [Página 65]
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Si llegas a la final y la pierdes, mal; si no llegas, mal. Sólo vale ganar, tenemos un equipo competitivo y ambicioso
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Todas nuestras desgracias no están en lo poco que acabo de contarte y que son cosas pasadas. Aunque hay otras. No quisiera decirlas. ¿Para qué? Aquellos que gustarían, como tú, desposarme y que las conocieran, no avanzarían más. Vale más doblegarse ante e
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Tratamos de llegar a las personas que se encuentran lejos mediante los medios digitales, la red y los mensajes cortos
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Tengo 25 años, 70 centavos en el bolsillo y una sola ambición: llegar a ser actor.
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La desobediencia, a los ojos de cualquiera que haya leído la historia, es la virtud original del hombre. El progreso ha llegado por la desobediencia, por la desobediencia y la rebelión.
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La religión es el sustituto elegante de la fe.
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Él llegaba siempre tarde por principio, siendo el suyo que la puntualidad es un ladrón del tiempo.
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Cuanto más analizamos a la gente, más se desvanece la razón de todo análisis. Tarde o temprano se llega a esa espantosa cosa universal a la que llamamos naturaleza humana.
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Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal que no la ame.
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Los hombres llegan a ser viejos, pero nunca llegan a ser buenos.
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El diseño se relaciona con circunstancias, está emparentado al lenguaje. Y el lenguaje mismo vale tanto como su capacidad de reproducir circunstancias. Su eficacia consiste en poder reproducir incluso aquellas circunstancias que antes no había llegado a e
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La fatalidad de los buenos propósitos es que siempre llegan tarde.
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El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.
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Con la misma indiferencia que corren las aguas por los ríos y pasa el viento del desierto, así un nuevo día se ha ido de mi existencia. Hay dos días por los cuales mi corazón jamás ha languidecido: ese que no ha llegado aún y ese que ya pasó
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Sólo los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.
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Todas las mujeres llegan a ser como sus madres; ésa es su tragedia.
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Para el sabio, la tristeza y la alegría son semejantes, lo mismo que el bien y el mal; para el sabio, todo lo que tuvo principio debe tener también fin. Considera, por tanto, si hay razón para que te alegres con la ventura que llega, o te entristezcas con
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El fin de la existencia del hombre no es otro que llegar a un alto grado de organización.
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A veces tenía la sensación de haberse pasado la mayor parte de la vida viajando sin llegar nunca a un sitio que importara. Pero bueno, aquella podía ser una descripción tan buena de la vida como cualquier otra. El único destino real era la muerte, y nuest