.. Apelando a la prudencia según ese libro de la cobardía cuyo autor se llama sentido común.
Frases célebres sobre: libr. [Página 67]
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Con la libertad, las flores, los libros y la Luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?
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La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.
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El Libro de la Vida comienza con un hombre y una mujer en un jardín; termina con el Apocalipsis.
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No hay libros morales ni libros amorales. No hay más que libros bien escritos o mal escritos. Eso es todo.
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El público utiliza los clásicos de un país como un medio de contrarrestar el progreso del arte. Rebajan las obras clásicas a las categorías de autoridades. Las emplean a manera de garrotes para impedir la libre expresión de la belleza en nuevas formas.
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En la antigüedad los libros eran escritos por hombres de letras y leídos por el público. Hoy en día los libros son escritos por el público y leídos por nadie.
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El remedio para librarse de una tentación: sucumbir a ella. Si resistís, vuestra alma enfermará de deseo
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El conjunto de los procesos se divide en irreversibles o reversibles, según que la entropía aumenta o no. En los de la primera clase, la energía libre se convierte en energía almacenada; para que esta energía muerta vuelva a convertirse en energía viva ha
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No somos libres de conseguir esto o aquello, sino de hacer lo necesario o no hacer nada. Los problemas que plantea la necesidad histórica se resuelven siempre con el individuo o contra él.
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Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste. ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad.
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Si no podéis disfrutar leyendo un libro repetidas veces, de nada sirve leerlo una sola vez
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El mundo llama inmorales a los libros que le explican su propia vergüenza.
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Bajo el verdor con un poco de pan, vino, el libro de un poeta, y tú cantando a mi lado en el desierto, ¡el desierto me sería un paraíso!
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Sólo el vino te librará de tus cuidados. Sólo el vino te impedirá vacilar entre las setenta y dos sectas. No te apartes del mago que tiene el poder de trasladarte al país del olvido.
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¿Sabes lo que te puede acontecer mañana? Ten confianza, pues, de lo contrario, no dejará el infortunio de justificar tus temores. No te apegues a nada. No interrogues los libros ni a los hombres: él destino es inescrutable.
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Un día leí un libro y toda mi vida cambió.
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No hay libros morales ni inmorales. Los libros están bien escritos o no lo están.
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Me gustaba leer libros de la misma manera que me gustaba ir al cine u hojear revistas y periódicos. No lo hacía porque esperara que me sirviera para algo ni porque persiguiera un objetivo como, qué sé yo, sentirme superior a los demás, más sabio o más pro
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Fuera lucía ese cielo resplandeciente tan característico de Estambul en los días de primavera. En las calles el calor hacía sudar a los estambulíes, que aún no se habían librado de los hábitos del invierno, pero en el interior de las casas, en las tiendas