El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.
Frases célebres sobre: lle. [Página 181]
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La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
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Es terriblemente triste que el talento dure más que la belleza.
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La mayoría de las mujeres son tan artificiales que no tienen sentido del Arte. La mayoría de los hombres son tan naturales que no tienen sentido de la Belleza.
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Con la misma indiferencia que corren las aguas por los ríos y pasa el viento del desierto, así un nuevo día se ha ido de mi existencia. Hay dos días por los cuales mi corazón jamás ha languidecido: ese que no ha llegado aún y ese que ya pasó
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Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren.
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Sólo los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.
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La belleza atrae al amor
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A los hombres no les mueve el mérito de la buena acción, si no lleva tras de sí el premio
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Muy frágil es la belleza.
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El dandismo es la declaración de la absoluta modernidad en la belleza.
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La filosofía puede enseñarnos a sobrellevar con ecuanimidad los infortunios del prójimo.
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Todas las mujeres llegan a ser como sus madres; ésa es su tragedia.
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Uno debería: o ser una obra de arte o llevar una consigo.
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¡Todos los reinos de la tierra por un vaso de vino! ¡Toda la ciencia de los hombres por la suave fragancia del mosto fermentado! ¡Todas las canciones de amor por el grato murmullo del vino que llena nuestras copas!
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¡Y pensar que hay insensatos que en esta misma hora sueñan con riquezas y distinciones! ¡Qué sedosa es tu cabellera, amada mía!
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Para el sabio, la tristeza y la alegría son semejantes, lo mismo que el bien y el mal; para el sabio, todo lo que tuvo principio debe tener también fin. Considera, por tanto, si hay razón para que te alegres con la ventura que llega, o te entristezcas con
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Cuando vaciles bajo el peso del dolor, y estén ya secas las fuentes de tu llanto, piensa en el césped que brilla tras la lluvia; cuando el resplandor del día te exaspere, y llegues a desear que una noche sin aurora se abata sobre el mundo, piensa en el de
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No te ilusiones con tu riqueza y tu belleza, puedes perderlas; aquella en una noche, ésta en una fiebre
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Se hace ligera la carga que se sabe llevar bien.