Si pudiéramos observar el interior de la cabeza de un jugador de ajedrez, encontraríamos ahí un mundo lleno de sentimientos, imágenes, ideas, emoción y pasión.
Frases célebres sobre: lle. [Página 217]
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El corredor llega a home muerto de la risa
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Iluminaste mi existencia llenando el arca vacía de mi corazón.
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Que en este mi infortunio está mi suerte: pues llevando mi muerte entre mi vida, es inmortal la vida de mi muerte.
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El ideal es llegar a la paz y armonía entre todos los pueblos. Para esto, hay que luchar contra los pueblos imperialistas y conquistadores hasta vencerlos para siempre.
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A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavadas como estacas.
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La experiencia tiene la misma utilidad que un billete de lotería después del sorteo.
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Las historias están más llenas de ejemplos de perros fieles que de amigos fieles.
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Sólo lo que hemos invertido en nuestro carácter podemos llevar con nosotros.
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No llego a comprender por qué, siendo los niños tan inteligentes, los adultos son tan tontos. Debe ser fruto de la educación.
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Escribir poesía es hacer un trabajo exquisito, lleno de temor y de encanto, es hacer una perla de una lágrima.
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Cruzarse con una mujer en la calle, mirarla, decirle una palabra y no olvidarla más, ¿qué milagro es éste? ¿Por qué esta mujer y no aquélla? Invocad la razón, el hábito, los sentidos, la cabeza, el corazón y explicadlo si podéis. No encontraréis más que d
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Lo realmente importante no es llegar a la cima; sino saber mantenerse en ella.
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Sólo lo hermoso es cierto, nada es cierto sin belleza.
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Es difícil decir si el delirio de grandeza se muestra al criticar las obras de belleza.
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El olvido llega al corazón como a los ojos el sueño.
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Las cadenas del matrimonio son tan pesadas que para llevarlas son necesarias dos personas, y, a veces, tres.
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Se puede olvidar a Dios en los días felices, pero cuando el infortunio llega, siempre es preciso volver a él.
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La cadena del matrimonio pesa tanto que es preciso sean dos para llevarla, y, a veces tres
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La causa real y determinante que ha hecho perder el poder a los hombres ha sido siempre el haber llegado a ser indignos de ejercerlo.