Comencé con los cómics, los leía en los tres idiomas en que se editaban en el Líbano francés, inglés y árabe-. Luego fueron llegando otros autores hasta que mi pasión por la lectura se convirtió en mi profesión.
Frases célebres sobre: llega. [Página 78]
Hay un total de 1734 freses célebres sobre "llega" este sitio web. [Página 78]
-
-
Lo que es bello es bueno y quien es bueno, también llegará a ser bello.
-
No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.
-
Solamente los que arriesgan llegar demasiado lejos son los que descubren hasta dónde pueden llegar
-
Cuando el pensamiento llega a ser excesivamente doloroso, la acción es el remedio más fino.
-
No debemos dejar de explorar. Y al final de nuestras exploraciones llegaremos al lugar del que partimos, y lo conoceremos por primera vez.
-
He llegado a creer que el mundo es un enigma, pero un inocente enigma hecho terrible por nuestro loco intento de interpretar todo como si existiese una verdad subyacente.
-
El necio está lleno de egoísmo; trabaja de día y de noche codicioso de riquezas, como si nunca fuera a llegar a viejo y morirse.
-
Aquel a quien guía la pasión no llegará lejos.
-
Hemos hecho de la primera vez una preocupación y no un mérito, un peligro y no un aprendizaje, una vuelta y no una ida, la llegada del príncipe azul y no el beso a la rana
-
Para servir a la patria nunca sobra el que llega ni hace falta el que se va.
-
Las revoluciones no se hacen: llegan.
-
Un político es como un país forestal. Sólo se tiene que reducir los viejos árboles e inmediatamente llegan nuevos árboles a sustituirlos.
-
No llegabas eh, ni con una escalera, es saque de arco, si, saque de arco
-
El amor y la razón son dos viajeros que nunca moran juntos en el mismo albergue. Cuando el uno llega, el otro parte
-
Hay entre nosotros un mar de lágrimas con rugientes olas y no puedo llegar hasta ti.
-
Si llegara a ver su rostro dentro de mi corazón, no querrían ya mis ojos mirar afuera.
-
Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.
-
El sentido moral nos indica hasta dónde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida.
-
La edad promedio de un hombre en la Edad de Bronce era dieciocho años; en la era romana, veintidós. El paraíso debe haber sido hermoso entonces. Hoy debe ser terrible. Cuando un hombre llega a los cuarenta no tiene posibilidad de morir bellamente. Sin imp