Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.
Frases célebres sobre: mal. [Página 174]
Hay un total de 3960 freses célebres sobre "mal" este sitio web. [Página 174]
-
-
El que es bueno, es libre aún cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey.
-
El bueno será siempre libre aunque sea esclavo; el malo, será esclavo aunque sea rey
-
He visto a personas obrar mal con mucha moral y compruebo todos los días que la honradez no necesita reglas
-
Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala.
-
Nadie se da cuenta de que hay alguna gente que gasta excesiva energía simplemente para parecer normal.
-
La publicidad y la promoción por sí sola no van a sostener un mal producto o un producto que no es el adecuado para la época
-
La ingratitud es un mal sentimiento y un mal cálculo.
-
Cuando no hay visión, el pueblo se malogra.
-
Una maldición nunca ha matado una mosca.
-
La maldad no es algo sobrehumano, es algo menos que humano.
-
Nada viaja a mayor velocidad que la luz con la posible excepción de las malas noticias las cuales obedecen a sus propias leyes.
-
La luz es el bien; las tinieblas son la noche, el reino del pecado y el imperio del mal
-
El robot va a perder. No por mucho. Pero cuando se anote el resultado final, la carne y la sangre derrotarán al monstruo maldito.
-
Hombe yo hice un bien pero me fue muy mal, hombe yo hice un mal pero me fue peor, y ahora no hago bien ni mal pa' ver si me va mejor.
-
Que yo me voy pa' la Guajira, porque aquí tengo mala suerte. Y si no puedo volver, porque en la Guajira muero, solo quedara el recuerdo, de aquel amigo que se fue
-
Seguramente la primera etapa de la cultura humana se basó menos en el empleo del animal doméstico que en los servicios prestados por hombres de raza inferior
-
Cuando se haya eliminado el peligro comunista, volverá el orden normal de las cosas
-
La obediencia pasiva y la fe infantil constituyen el peor de los males que es posible imaginar
-
Soy poeta. Con tres años, ya era capaz de asombrar a cuantos eran testigos de la elocuencia con que manejaba nuestro ilustre idioma. Aprendí a leer y a escribir. Memoricé a los grandes, a los mediocres y a los muy malos. He ganado más guerras de poesía en