Un diplomático es un hombre muy honrado, al cual se le manda muy lejos a mentir en bien de su país.
Frases célebres sobre: man. [Página 370]
Hay un total de 9742 freses célebres sobre "man" este sitio web. [Página 370]
-
-
Vivo en un barrio de la ciudad tan apartado que el cartero me manda las cartas dirigidas a mí.
-
La salud humana es un reflejo de la salud de la tierra
-
Todo fluye, nada permanece.
-
Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.
-
Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad
-
Nuestra verdadera nacionalidad es la del género humano.
-
La libertad es la ventana abierta por la que mana la luz del espíritu humano y de la dignidad humana
-
¿Se puede realmente diferenciar entre los medios de comunicación de masas como instrumentos de información y diversión, y como medios de manipulación y adoctrinamiento?
-
La mano que escribió una página, construyó una ciudad.
-
Somos la victima de un proceso histórico, y nuestra falta de gusto es simplemente el fruto de nuestra falta de libertad social. No tenemos gusto porque no tenemos libertad. Y no tenemos libertad porque no tenemos fe en nuestra común humanidad. La causa de
-
Los seres humanos, vistos como sistemas de comportamiento, son muy simples. La aparente complejidad de nuestro comportamiento en el tiempo es en gran medida un reflejo de la complejidad del entorno en que nos encontramos.
-
¿Qué consume la información? Consume la atención de sus destinatarios. En consecuencia, una riqueza de información crea pobreza de atención, y la necesidad de asignar de manera eficiente la atención que entre la sobreabundancia de fuentes de información q
-
Si es un deber respetar los derechos de los demás, es también un deber mantener los propios.
-
Todas las ambiciones son lícitas, salvo las que se basan en la miseria o credulidad de la humanidad.
-
Libros no son hombres y sin embargo se mantienen vivos.
-
No hay ninguna facultad del alma humana que sea tan persistente y universal como el odio.
-
La verdad es que tengo todo: cabeza, manos, piernas y el resto del cuerpo. Lo que ocurre es que soy invisible. Es un fastidio, pero no lo puedo remediar.
-
Soy un hombre bastante fuerte y tengo una mano dura; además, soy invisible. No cabe la menor duda de que podría matarlos a los dos y escapar con facilidad, si quisiera. ¿Están de acuerdo?
-
No pensaba alegremente acerca del progreso de la humanidad, y veía tan sólo en el creciente acopio de civilización una necia acumulación que debía inevitablemente venirse abajo al final y destrozar a sus artífices.