El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.
Frases célebres sobre: mar. [Página 207]
Hay un total de 5222 freses célebres sobre "mar" este sitio web. [Página 207]
-
-
La Biblia nos enseña a amar al prójimo y a amar a nuestros enemigos: probablemente porque se trata de la misma gente.
-
La verdad psicológica fundamental no es que ningún hombre sea un héroe para su ayuda de cámara. La verdad psicológica fundamental, el fundamento del Cristianismo, es que ningún hombre puede ser un héroe para sí mismo.
-
El medio de amar una cosa es pensar que podríamos perderla
-
Un joven puede guardarse del vicio pensando continuamente en la enfermedad. Puede guardarse de él pensando continuamente en la Virgen María. Podréis discutirme cuál de los dos métodos es más razonable, o hasta cuál es el más eficaz. Pero no puede haber di
-
Dios crea cada margarita separadamente, pero nunca se cansa de crearlas. Puede ser que Él tenga el apetito eterno de la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.
-
La camaradería no es más que la mitad de la vida: la otra mitad es el amor, una cosa tan diferente de aquella, que podría uno imaginarse que fue creada para otro universo.
-
Aquí ha empezado para mí lo que llamaré la efusión del sueño en la vida real. A partir de este instante, todo tomaba a veces un aspecto doble -y esto, sin que al razonamiento faltara lógica jamás, sin que la memoria perdiera los más ligeros detalles de lo
-
¿Debo esconderme ante ti de mi admiración sucesiva por las religiones diversas de los países que he recorrido? Sí, me he sentido pagano en Grecia, musulmán en Egipto, panteísta en medio de los drusos y devoto sobre los mares de los astros-dioses de la Cal
-
Amar es no pedir, es dar.
-
Mis pensamientos son montes, mares, selvas, bloques de sal cegadora, flores lentas.
-
Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.
-
Agradezco a los asistentes de pista de San Marino, que salvaron mi vida y trataron de salvar la de Ayrton
-
Cuando veías el casco amarillo en tus espejos, sabías a que atenerte.
-
No me arrepentía de haberme establecido durante algún tiempo en El Cairo y de haberme hecho bajo todas las circunstancias un habitante de esa ciudad, la cual es la única forma sin duda alguna de comprenderla y amarla; los viajeros no se dan tiempo, de cos
-
Amar amar y siempre amar haber amado haber de amar.
-
Dentro, en tus ojos, donde calla y duerme un palpitar de acuario submarino, quisiera, licor tenue al difumino, hundirme, decantarme, adormecerme.
-
Desesperadamente amar, amarte y volver a nacer para quererte.
-
Amar es darle a alguien el derecho, sino la obligación, de hacernos sufrir.
-
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.