¿Un éxito eventual sería capaz de convencernos de nuestra mediocridad? ¿No tendremos una dosis suficiente de estupidez, como para ser admirados?
Frases célebres sobre: mediocridad. [Página 2]
Hay un total de 52 freses célebres sobre "mediocridad" este sitio web. [Página 2]
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Estimo que el éxito con las mujeres es, de ordinario, una señal de mediocridad.
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El amor aviva la verdad para quien lo toma y quien lo da, evapora la mediocridad y domina todo lo que está.
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El ídolo es que lleva a fuerza de existir, en una mano el oro, en la otra mediocridad, ¿O vos crees aún en la publicidad?
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La mediocridad no se imita.
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En esta vida algunos hombres nacen mediocres, otros logran mediocridad y a otros la mediocridad les cae encima.
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La mediocridad es excelente en los ojos de los mediocres.
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La mediocridad es lo excelente para los mediocres.
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Ser original es, en cierto sentido, juzgar el valor de la mediocridad de los demás, lo que me parece de un gusto dudoso.
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El verdadero Anticristo es el que convierte el vino de una idea original en el agua de la mediocridad.
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Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.
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En muchas cosas la mediocridad es excelente
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Es más contagiosa la mediocridad que el talento.
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Es un gran signo de mediocridad dijo Leibniz elogiar siempre moderadamente.
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La mediocridad podrá definirse como una ausencia de características personales que permitan distinguir al individuo en su sociedad.
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La vulgaridad es el blasón nobiliario de los hombres ensoberbecidos de su mediocridad.
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El tiempo descubre a los que tienen la moral en piezas, para mostrarla, aunque de su paño jamás corten un traje para cubrir su mediocridad.
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La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad. En la ostentación de lo mediocre reside la psicología de lo vulgar; basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte.
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La mediocridad no conoce nada superior a sí misma, pero el talento instantáneamente reconoce genios
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El amor que propone Jesús es gratuito e ilimitado y por ello muchos consideran, a Él y su enseñanza, un delirio, una locura y prefieren conformarse con la mediocridad ambigua