A los hombres fuertes les pasa lo que a los barriletes; se elevan cuando es mayor el viento que se opone a su ascenso.
Frases célebres de José Ingenieros.
Giuseppe Ingegnieri, más conocido como José Ingenieros fue un médico, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino. Está considerado uno de los máximos representantes del positivismo en Latinoam
-
-
Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia; pero creamos que la segunda suele ser por villanía.
-
Amar es sufrir amablemente; es gozar de una ansiedad perenne, de un sobresalto siempre renovado.
-
El ambicioso quiere ascender, hasta donde sus propias alas puedan levantarlo; el vanidoso cree encontrarse ya en las supremas cumbres codiciadas por los demás.
-
El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente.
-
En la utopía de ayer se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades.
-
Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente.
-
Juventud sin rebeldia es servidumbre precoz.
-
La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen.
-
La imaginación y la experiencia van de la mano. Solas no andan.
-
La risa intelectual es la dádiva con que la Naturaleza ha integrado los privilegios de los hombres más excelentes.
-
La síntesis es la antorcha del genio.
-
La verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias.
-
La vida humana representa, la mayor parte de las veces, una ecuación entre el pasado y el futuro.
-
Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes solo necesitan saber a dónde van.
-
Los más rezan con los mismos labios que usan para mentir.
-
Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear.
-
Mientras los serviles trepan entre las malezas del favoritismo, los austeros ascienden por la escalinata de sus virtudes. O no ascienden por ninguna.
-
Nada hay más hermoso que un padre llegue a convertirse en un amigo de sus hijos, cuando éstos llegan a perderle el temor, pero no el respeto.
-
Si te arrastras como gusano, no te quejes si te pisan.