El componer pierde el carácter de trabajo totalmente, se convierte en beatitud pura.
Frases célebres sobre: mente. [Página 234]
Hay un total de 10470 freses célebres sobre "mente" este sitio web. [Página 234]
-
-
Respetad el orden existente, someteos a las leyes que se hacen inviolables para los cobardes, y sereis eternamente esclavos
-
Estos son los hechos; funestos, inmundos y sustancialmente incomprensibles. ¿Por qué, cómo llegaron a producirse? ¿Se repetirán?
-
Es igualmente peligroso dar una espada a un loco que el poder a un depravado.
-
El hombre no vive, como las bestias salvajes, en un mundo de cosas meramente físicas, sino en un mundo de signos y símbolos.
-
La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas
-
El trabajo, la labor, es una necesidad psicológica; la necesidad de gastar la energía física acumulada; una necesidad que es en sí la salud y la vida. Si tantas clases de trabajo útil son hechas ahora de mala gana, es únicamente porque imponen un exceso d
-
La juventud se emancipa poco a poco, arroja los prejuicios por la borda, la crítica vuelve. El pensamiento despierta desde luego en algunos; pero insensiblemente el despertar gana la mayoría; dado el impulso, la revolución surge.
-
La mente no es un vaso para llenar, sino una lámpara para encender.
-
Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos violan. Se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo, pero sin embargo quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.
-
El amor a la paz es verdaderamente divino.
-
Sobre todas las cosas pueden hacerse dos afirmaciones totalmente contrarias.
-
Si puedo preservar mi buen nombre, seré suficientemente rico.
-
Amantes, dementes.
-
Yo converso solamente conmigo mismo y con mis libros
-
Nadie puede ser justamente envidiado.
-
El estado en que menos anhelan gobernar quienes han de hacerlo es forzosamente el mejor
-
Y con respecto a las multitudes, ¿no consiste la templanza principalmente en obedecer a los que mandan y mandar ellos, en cambio, en sus apetitos de comida, bebida y placeres amorosos?
-
Y los fundadores no tienen obligación de componer fábulas, sino únicamente de conocer las líneas generales que deben seguir en sus mitos los poetas con el fin de no permitir que se salgan nunca de ellas.
-
Pero, ¿cómo -dije yo- podría contestar, oh, el mejor de los hombres, quien primeramente no sabe nada, y así lo confiesa, Sócrates.