Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.
Frases célebres sobre: mente. [Página 519]
Hay un total de 10470 freses célebres sobre "mente" este sitio web. [Página 519]
-
-
La poesía puede hacer realidad un orden, en el que finalmente podemos crecer hasta la dimensión que hemos almacenado mientras crecíamos, un orden que satisface lo que es apetecible para la inteligencia y aprehensible por el afecto.
-
La primera captación en serio que tuve de las cosas fue cuando aprendí el arte de pedalear con la mano una bicicleta, colocada al revés e impulsé la rueda trasera preternaturalmente ligero. Yo amaba la desaparición de los rayos el modo como el hueco entre
-
La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.
-
Solamente pueden consolar al triste la razón y el trabajo honesto.
-
Muy poco nos es absolutamente necesario.
-
Miéntese muchas veces solamente por costumbre.
-
Malo se puede llamar el que solamente por su provecho es bueno.
-
Fácilmente cree el desdichado.
-
Disfruta y vive intensamente la ilusión que provoca el amor, sea pasajero o permanente, no pienses demasiado, sólo siente.
-
Mientras el ser humano se sienta atraído exclusivamente por cosas tan efímeras como la belleza, el mundo estará lleno de insatisfechos.
-
Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos
-
Yo estaré hasta donde alcance este dinero. Tenga usted la bondad de informarme el día que se termine, pues ese será, precisamente, el de mi regreso a Colombia.
-
El General es decididamente feo y detesta los españoles...
-
Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
-
Evita la conversación de aquellas personas cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y a
-
El ahorro excesivo declina rápidamente hacia la tacañería, cayendo en la exageración de reputar superfluo hasta lo necesario
-
Déjame vivir ilusionado que para lo que dura la vida, más vale engañarnos seriamente, y no andar en controversias.
-
Para pedir limosna hay que ir limpio, pero maltrazado. El pobre que va decentemente no causa pena y el que va sucio da asco. Hasta la compasión se ha de inspirar con mesura
-
El juego es altamente moral. Sirve para arruinar a los imbéciles.