Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.
Frases célebres sobre: mer. [Página 11]
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Los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres.
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Me satisface la derrota, porque ha ocurrido, porque está innumerablemente unida a todos los hechos que son, que fueron, que serán, porque censurar o deplorar un solo hecho real, es blasfemar del universo.
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Recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres.
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Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire; la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí.
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La vida humana se parece a un camino cuya salida es un precipicio horroroso; nos advierten de ello desde los primeros pasos; pero el decreto está ya pronunciado: es preciso adelantar siempre sin poder retroceder.
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Hay diferentes caminos y hay que ir mejorándolos. Primero vamos a asegurarnos de que no haya ninguna condicionalidad. En la Argentina, las políticas públicas y monetarias se toman en un marco de decisión soberana sin aceptar condicionalidades
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Existe un solo procedimiento para ser feliz merced al corazón, y es no tenerlo.
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Nunca se puede preparar uno suficientemente para la muerte. Otras acciones pueden ser repetidas, se pueden volver a intentar después de la primera vez. No es así con la muerte: aparece una sola vez y no hay posibilidad de repetirla para mejorarla.
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En primer lugar, encomiendo mi alma a Dios Todopoderoso, mi Creador, con la plena confianza de que todos mis pecados sean perdonados por los méritos y mediación de mi único Salvador Jesucristo.
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Creo que los premios en este país en este momento no son adecuados para ser recibidos o dados hasta la condición de los indios-americanos se altere drásticamente. Si no somos guardianes de nuestros hermanos, por lo menos no debemos ser su verdugo.
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Esos que pretenden, para reformarnos, vencer nuestro instinto criminal, que nos den primero de comer. De moral hablaremos después. Esos que no se olvidan de cuidar nuestra formación, sin que por ello dejen de engordar, escuchen esto: por más que le den vu
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Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío.
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La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
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La facultad de aprovechar bien mis recursos disminuye cuando su número aumenta.
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El que recibe a sus amigos y no presta ningún cuidado personal a la comida que ha sido preparada, no merece tener amigos.
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En la mesa nadie se aburre durante la primera hora.
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Aquellos que padecen una indigestión o una borrachera no saben lo que es comer ni lo que es beber.
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A veces uno lucha tan duro para alimentar a su familia, que se te olvida darles de comer a la inversa, es decir, con el alimento espiritual. Todo el mundo necesita que se le alimente espiritualmente.
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El pelo es lo primero. Y los dientes lo segundo. Si un hombre tiene esas dos cosas lo tiene todo.