Nosotros estamos en un vehículo mucho más seguro que los jinetes, porque ellos van suspendidos encima de caballos con miedo no sólo de nosotros, sino también de caerse, mientras que nosotros, bien firmes sobre la tierra, golpearemos con mucha más fuerza,
Frases célebres sobre: mie. [Página 281]
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El club con más socios del mundo es el de los enemigos de los genocidios pasados. Sólo tiene el mismo número de miembros el club de los amigos de los genocidios en curso.
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Ningún otro fin me condujo a aquellos remotos países que el contribuir con mis escasos conocimientos y buen celo al bienestar de sus sencillos habitantes dándoles a conocer las ventajas de la civilización, cuando va acompañada de los consuelos, de la grac
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Inculca sentimientos de bondad. Transmite la verdad y haz el bien.
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Las ciencias, las artes, y el comercio son una de las columnas más fuertes del edificio social, pero nunca serán la base. La sociedad descansa sobre un cimiento más sólido; sobre la moral.
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El pensamiento de las misiones es el más grande que ha podido inspirar Dios a los hombres.
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Dios creó al hombre superior a todo por lo noble y elevado de su entendimiento y el libre uso de su libertad.
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La mujer es la base de la sociedad, porque tales cuales fueron los sentimientos de la madre, estos serán siempre los sentimientos de la familia y por consiguiente los del pueblo.
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El cine, como la pintura o la literatura, da y toma cosas de la vida, con la diferencia de que la literatura y la pintura existen como arte desde el comienzo; el cine no.
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Si es la razón la que hace al hombre, es el sentimiento quien lo conduce.
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Los remordimientos se adormencen en la prosperidad y se agudizan en los malos tiempos.
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Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
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Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.
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Una historia debe tener un comienzo, un medio y un fin, pero no necesariamente en ese orden.
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A los verdugos se les reconoce fácilmente: tienen cara de miedo
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Celebro contigo un contrato en el cual todos los deberes están a tu cargo y todos los beneficios están a mi favor; contrato, que respetaré mientras se me dé la gana y que tú observarás mientras se me dé la gana
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La mayor parte del tiempo, al no unirse a palabras, mis pensamientos quedan en nieblas
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A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo.
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Mi pensamiento soy yo: por eso no puedo parar. Existo por lo que pienso.. y no puedo evitar pensar
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La obsesión por el agotamiento de las reservas y por la detención de los motores, la idea de una decadencia no reversible, traduce ciertamente esta angustia propia del hombre moderno.