La alabanza es el más dulce de los sonidos.
Frases célebres de Jenofonte.
Jenofonte . Historiador, militar y filósofo griego, conocido por sus escritos sobre la cultura e historia de Grecia.
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Sólo a fuerza de favores se conquista a los espíritus mezquinos, a los corazones generosos se les gana con el afecto
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No puede existir un valor digno de alabanza si no va acompañado por la prudencia. Realmente, todo lo que entre los hombres carece de buen sentido, no puede ser más que maldad e injusticia.
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Los ricos que no saben usar de sus riquezas son de una pobreza incurable, porque es pobreza de espíritu
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Este hombre, en verdad, es muy valioso para quien es amigo suyo, pero el más terrible enemigo para quien se le enfrenta, y tiene fuerzas de infantería, de caballería y navales que todos vemos y conocemos por igual.
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No digas que el dinero es un bien si no sabes hacer buen uso de él.
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Los jinetes, dispersándose por todo el terreno que era seguro, lo iban quemando, y los peltastas, que iban en paralelo por las cimas, incendiaban todo cuanto veían que era combustible, y el ejército, también, si topaba con algo que quedaba a un lado, de m
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La obediencia voluntaria siempre es mejor que la forzada.
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El mando y el señorío es de aquellos que vencieron la batalla
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El más dulce de todos los sonidos es la alabanza.
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Decidimos cruzar el país haciendo el menor daño que podamos, si se nos deja volver a nuestra patria; pero si alguien nos impide el paso, decidimos luchar contra éste con todas nuestras fuerzas.
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Así está el asunto: si va a haber barcos suficientes de modo que por su número nadie se quede aquí, nosotros zarparemos; pero si unos van a tener que quedarse y otros van a navegar, no embarcaremos en los barcos.
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Todos los jefes de los bárbaros conducen su ejército ocupando el centro, porque creen que en esta posición se hallan en la zona más segura, si sus fuerzas están a uno y otro lado, y que, si necesitan dar alguna orden, el ejército se entera en la mitad de
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No pudimos perjudicar en nada a los enemigos y nos retiramos con muchas dificultades. ... Gracias sean dadas a los dioses porque no vinieron con una gran fuerza, sino con pocos hombres, de manera que no nos han hecho un gran daño y, en cambio, nos han mos
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Sabed, sin duda, que no es el número de combatientes ni la fuerza física los que deciden las victorias en la guerra, sino que el bando que con el favor de los dioses avanza con más fortaleza de espíritu contra los enemigos, a éste, en la mayoría de los ca
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Nosotros estamos en un vehículo mucho más seguro que los jinetes, porque ellos van suspendidos encima de caballos con miedo no sólo de nosotros, sino también de caerse, mientras que nosotros, bien firmes sobre la tierra, golpearemos con mucha más fuerza,
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Como tú ves, ningún otro bien tenemos nosotros salvo las armas y el valor. Creemos, ciertamente, que si tenemos armas, también podremos disponer del valor; en cambio, si las entregáramos, seríamos despojados además de nuestras vidas. Por tanto, no creas q
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Y no creáis, por cierto, que valéis menos porque los de Ciro, que antes se alineaban con nosotros, ahora hayan desertado. Pues éstos son peores incluso que los derrotados por nosotros; al menos en aquella batalla huyeron en dirección a aquéllos, tras habe
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Y no sé si tenemos que cruzar algún otro río; ahora bien, en cuanto al Éufrates, sabemos que es imposible cruzarlo si los enemigos lo impiden. Y es cierto que, si hay que combatir, no tenemos jinetes aliados; en cambio, la mayoría de los enemigos son jine