Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio.
Frases célebres sobre: mientes.
Hay un total de 16 freses célebres sobre "mientes" este sitio web.
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Del vómito a la sed, atado al potro del alcohol, mi padre iba y venía entre las llamas. Por los durmientes y los rieles de una estación de moscas y de polvo una tarde juntamos sus pedazos. Muerte de su padre quien sufría de alcoholismo
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De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes.
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No mientes deliberadamente, pero, a veces, tienes que ser evasivo.
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No nos cansemos de arrojar en nuestro camino simientes de benevolencia y de simpatía; es indudable que muchas se malograrán, pero una sola que fructifique embalsamará el aire y recreará nuestros ojos
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Esos colonos presidentes son auténticos rebanadores de cabezas; cortan una nuca con la misma facilidad que una corneja arroja nueces, sea justo o no sea justo, no se paran en mientes; el rigorismo lleva, como la propia Themis, una venda sobre los ojos pue
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Debemos inquietarnos por curar las simientes, por vendar corazones y escribir el poema que a todos nos contagie
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¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad.
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El reloj sigue diciendo que la noche es el único tren que puede llegar a este pueblo, y a ti te gusta estar inmóvil escuchándolo mientras el hollín de la oscuridad hace desaparecer los durmientes de la vía.
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En el hombre y en las simientes que siembra, en las viviendas que edifica, en los animales que cría para su uso o subsistencia, en los archivos y bibliotecas que organiza para su cultura intelectual, en los productos útiles o de belleza que salen de sus m
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Te consta que mientes al decir que yo te he matado, y te consta también que tanto podré olvidarte como olvidar mi propia existencia.
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¡Oh, vosotros que tenéis sanas inteligencias, parad mientes en la doctrina escondida tras el velo de versos extraños!
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Si como mientes corres, el demonio que te alcance.
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Tu amor por el abrazo ha despertado a todas las durmientes. Tu sonrisa es un lazo de promesas urgentes tras la voraz caricia de los dientes.
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Las simientes no quieren dormir en cajitas de oro. Ellas prefieren la tierra, aunque sea la más árida.
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Todo cuanto veo a mi alrededor está echando las simientes de una revolución que es inevitable, aunque yo no tendré el placer de verla. El relámpago está tan a la mano que puede surgir a la primera oportunidad y luego se oirá un trueno tremendo. Los jóvene