Evidentemente, el cálculo por categorías juridicas solo encubre las enormes diferencias existentes. Es claro, por lo mismo, que no sirve para nada.
Frases célebres sobre: mism. [Página 176]
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¡Ese es Trotsky! Siempre fiel a sí mismo; se revuelve, estafa, posa a la izquierda y ayuda a la derecha Carta a I. Armand.
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Yo nunca me he analizado a mí mismo más que forjando en mis libros varios cientos de personajes, cada uno en particular tejido a partir de mi propio ser, con sus defectos y sus cualidades, como tienen todos los seres inventados.
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Una gran simpatía por los demás proviene de un alto grado de adhesión a sí mismo.
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Sin educación, no podemos ver más allá de nosotros mismos ni de nuestro ambiente cerrado a la realidad de la interdependencia mundial. Sin la educación no podemos darnos cuenta de cómo la gente de otras razas y religiones comparte los mismos sueños, las m
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Cuando dos personas son siempre de la misma opinión, ambos no sirven para nada.
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El ser humano amenaza con hacer precisamente lo que de otro modo casi nunca les sucede a los sistemas vivos, es decir: sofocarse a sí mismo.
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¿Dónde hallar los mismos labios que rían y canten igual, que yo viviera temiendo no me vuelvan a besar?
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El retrasarse, la pereza, los caprichos, la histeria, el mal genio, ignorar el papel, la necesidad de hacerse repetir dos veces la misma cosa, son males igualmente dañinos para la obra, y deben ser extirpados
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El poeta, el artista, el pintor, el sastre, el operario, todos sirven al mismo objeto, al mismo fin, o sea al que el poeta ha puesto en la base de toda su pieza
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La poesía no es un viaje con un destino concreto, que sería la muerte, sino la misma libertad.
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Haciendo el camino de noche, las luces distantes me dieron fuerza por sí mismas, por sí mismas, ayer, hoy y mañana también.
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Las mariposas abandonan la flor tras polinizarla, pero lo mismo que la vida influye en mi literatura, también mi literatura influye en mi vida.
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El sufrimiento y la cautividad residen en el hecho de que no se puede, en ningún momento, evadirse de sí mismo.
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Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.
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No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio.
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Vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.
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Tras una derrota, nada mejor que terapia junto a tu familia. Ellos hacen que encares el entrenamiento del día siguiente en paz y con mucho optimismo, para preparar y afrontar el siguiente partido.
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Las aves cantan, ¡Mirad! Al mismo ritmo las nubes pasan.
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En el mismo lugar se obstina el pájaro carpintero al atardecer.