No sabemos amar... No está en el mayor gusto sino en la mayor determinación de desear contentar en todo a Dios...
Frases célebres sobre: mos. [Página 599]
Hay un total de 12225 freses célebres sobre "mos" este sitio web. [Página 599]
-
-
Harta misericordia nos hace a todos los que quiere Su Majestad entendamos que es El, el que está en el Santísimo Sacramento. Mas que le vean descubiertamente y comunicar sus grandezas y dar de sus tesoros, no quiere sino a los que entiende que mucho desea
-
Si no hemos perdonado nosotros, demos sentencia contra nosotros, que no merecemos perdón.
-
Tener gran confianza... Quiere su Majestad y es amigo de ánimas animosas, como vayan con humildad y ninguna confianza e sí.
-
Guíe su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos.
-
No son buenos los extremos aunque sea en la virtud.
-
Dios no ha de forzar nuestra voluntad; toma lo que le damos; más no se da a sí del todo hasta que nos damos del todo
-
Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.
-
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos
-
El futuro no está en nuestras manos. No ejercemos poder sobre él. Sólo nos queda actuar, aquí y ahora.
-
Nada poseemos en el mundo porque el azar puede quitárnoslo todo, salvo el poder de decir yo. Eso es lo que hay que entregar a Dios, o sea destruir. No hay en absoluto ningún otro acto libre que nos esté permitido, salvo el de la destrucción del yo.
-
Algunos crímenes que nos han hecho malditos hemos debido cometer para que ahora hayamos perdido toda la poesía del universo.
-
Si en este mundo no hubiera desgracia, podríamos pensar que estábamos en el paraíso.
-
Cuando una contradicción es imposible de resolver salvo por una mentira, entonces sabemos que se trata de una puerta.
-
De todos los seres humanos, sólo reconocemos la existencia de aquéllos a los que amamos.
-
Ya sabía lo que todos los exiliados antes y después de Dante han de aprender, quiéranlo o no: que en el mundo entero no hay más que unas pocas calles donde le dejen a uno vivir a gusto, y que si confesamos a un desconocido: Me he decidido a explorar, c
-
Dios ama todavía al mundo y nos envía a ti y a mí para que seamos su amor y su compasión por los pobres.
-
Debemos amar la oración. La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que Dios nos hace de sí mismo.
-
Si realmente queremos amar, tenemos que aprender a perdonar.
-
La Santidad no es el lujo de unos pocos; es un sencillo deber que tenemos tú y yo.